El presidente Javier Milei encabezó este viernes 17 de julio el acto central por el 32° aniversario del atentado terrorista contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido el 18 de julio de 1994 y considerado por la Justicia argentina como un delito de lesa humanidad e imprescriptible.
La actividad oficial comenzó a las 9:45 en la sede de la AMIA, ubicada en Pasteur 633, en el barrio porteño de Once. El acto principal se inició a las 9:53, hora exacta en que explotó el coche bomba que destruyó el edificio de la mutual, provocó la muerte de 85 personas y dejó más de 300 heridos.
Bajo el lema “Hoy no podemos perder la memoria”, la ceremonia reunió a autoridades nacionales, representantes de la comunidad judía, familiares de las víctimas y organizaciones de derechos humanos en un nuevo reclamo de memoria, verdad y justicia.
Por qué el acto se realizó el 17 de julio
Aunque el atentado ocurrió el 18 de julio de 1994, este año la conmemoración fue adelantada al viernes 17 debido a que la fecha coincidió con el Shabat, el día sagrado de descanso para la comunidad judía.
La decisión fue adoptada de manera conjunta por la AMIA, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y la agrupación Familiares de las Víctimas, con el objetivo de respetar las tradiciones religiosas sin resignar el homenaje anual.
Como ocurrió cada año, el momento más emotivo fue el sonido de la sirena a las 9:53, que recordó el instante exacto en que la explosión cambió para siempre la historia del país.
Milei renovó el reclamo de justicia por las víctimas
Durante el acto, el presidente Javier Milei destacó la relevancia histórica del atentado y reafirmó el compromiso de mantener vigente el reclamo de justicia.
El mandatario señaló que Buenos Aires alberga la comunidad judía más importante de América Latina y lamentó que la ciudad haya sido escenario de dos ataques terroristas antisemitas: el atentado contra la Embajada de Israel en 1992 y el ataque a la AMIA en 1994.
En ese sentido, afirmó que ambos hechos dejaron un saldo de 114 víctimas fatales y constituyeron una de las páginas más dolorosas de la historia argentina, remarcando la necesidad de continuar la búsqueda de justicia para las familias afectadas.
A 32 años del atentado, la causa siguió sin condenados
Tres décadas después de la explosión que destruyó la sede de la mutual judía, la causa judicial continuó sin condenas firmes por la ejecución del atentado.
La falta de respuestas definitivas por parte de la Justicia mantuvo vigente el reclamo de familiares, sobrevivientes y organizaciones civiles, que una vez más exigieron avances concretos para esclarecer completamente lo ocurrido.

El atentado a la AMIA es considerado el mayor ataque terrorista perpetrado en territorio argentino y uno de los episodios más graves de violencia extremista registrados en América Latina.
Arte y memoria: las actividades especiales por el aniversario
La conmemoración de este año incorporó diversas propuestas culturales destinadas a reforzar la transmisión de la memoria colectiva y sensibilizar a las nuevas generaciones sobre las consecuencias del terrorismo.

Entre las principales iniciativas estuvo la inauguración del mural “Pasteur 9.52”, una obra de cinco metros de alto por ocho de ancho realizada por el artista visual Lucas Lasnier, conocido como Parbo.
La intervención recreó la fachada original del edificio de la AMIA tal como se veía exactamente un minuto antes de la explosión y contó con un valor simbólico adicional: incorporó dos piedras recuperadas del inmueble destruido en 1994.
Un video y una obra teatral para mantener viva la memoria
Como parte de las acciones de concientización, la AMIA también presentó el video institucional “Hoy no podemos perder la memoria”, dirigido por Lucas Fossati y narrado por el actor Federico D’Elía.
La producción tomó como base la popular canción mundialista Muchachos para reflexionar sobre los sueños, proyectos y vidas que quedaron truncadas tras el atentado.
A estas actividades se sumó la obra teatral “La silla vacía”, escrita por Sol Levinton y con locución de Ricardo Darín. La propuesta reunió testimonios de familiares y sobrevivientes, reconstruyendo desde una mirada íntima las consecuencias humanas del ataque terrorista.
Un reclamo que atravesó generaciones
A 32 años del atentado contra la AMIA, la sociedad argentina volvió a reunirse para recordar a las 85 víctimas fatales, acompañar a sus familiares y exigir justicia.
La ceremonia de este viernes renovó el compromiso colectivo con la memoria y mantuvo vigente la demanda de esclarecimiento de un hecho que continúa marcando la historia contemporánea del país.



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