Al menos 45 palestinos murieron este sábado en la Franja de Gaza, entre ellos 29 en la Ciudad de Gaza, como consecuencia de los intensos ataques y bombardeos de las fuerzas israelíes, según confirmaron fuentes médicas citadas por la agencia oficial WAFA.
Las autoridades palestinas denunciaron una destrucción masiva en barrios residenciales, un rápido aumento de víctimas mortales y una creciente presión sobre hospitales mientras el ejército israelí expandía sus operaciones en la Ciudad de Gaza, advirtiendo a los habitantes que abandonaran la zona.

Desde la Defensa Civil de Gaza acusaron a Israel de atacar escuelas donde se refugiaban desplazados y edificios residenciales abarrotados, dejando decenas de muertos y cientos de heridos. La institución aseguró que el ejército busca “vaciar la ciudad mediante una destrucción total”.
Por su parte, la oficina de prensa del gobierno de Gaza, controlado por Hamás, informó que desde el inicio de la ofensiva terrestre el 11 de agosto se han destruido más de 1.600 edificios residenciales y 13.000 tiendas de campaña de familias desplazadas, lo que obligó a más de 350.000 personas a huir del este hacia el centro y oeste de la Ciudad de Gaza. También señalaron la devastación en barrios como Shuja’iyya, Zaytoun, Tuffah, Rimal y Sheikh Radwan, calificando los hechos como una violación del derecho internacional humanitario.
El portavoz del ejército israelí, Avichay Adraee, confirmó que más de 250.000 residentes ya abandonaron la Ciudad de Gaza “por su seguridad”, instando a los civiles a desplazarse por la calle Al-Rashid hacia la “zona humanitaria” en Al-Mawasi (sur de Gaza) o hacia las “zonas vacías” del centro del enclave. Además, advirtió que la ciudad se ha convertido en una “peligrosa zona de combate” y que Israel está decidido a derrotar a Hamás.

Mientras tanto, el doctor Ahmed al-Farra, jefe de pediatría del Complejo Médico Nasser, alertó sobre una grave escasez de equipos médicos y alimentos terapéuticos, advirtiendo que el número de niños desnutridos ya supera la capacidad del hospital y que las muertes podrían aumentar.
La UNRWA calificó la situación en la Ciudad de Gaza como “catastrófica”, señalando que los ataques aéreos son constantes, incluso sin previo aviso. En un comunicado, advirtió: “La gente no tiene adónde ir. No hay lugar seguro. Esta guerra debe cesar”.
El conflicto se inició el 7 de octubre de 2023, cuando combatientes de Hamás atacaron el sur de Israel, matando a 1.200 personas y tomando 250 rehenes, según cifras israelíes. Desde entonces, la campaña militar israelí dejó casi 65.000 palestinos muertos, de acuerdo con las autoridades sanitarias del enclave.



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