Durante una entrevista en el programa “La Última Rosca”, emitido por Radio Up, la psicóloga social Valeria Bertolo reflexionó sobre las problemáticas que atraviesan hoy muchos adolescentes y el rol que cumplen la familia, la escuela y la sociedad en su acompañamiento.
La presión por pertenecer: una problemática que atraviesa a los adolescentes
La profesional se refirió a un reciente hecho que involucró a un joven de 17 años que permanece internado, y planteó la necesidad de analizar el contexto emocional y social que atraviesan los chicos: “Estamos hablando de jóvenes y de niños que quieren pertenecer, ser y también en determinados momentos llamar la atención y ser vistos”, explicó Bertolo, al señalar que muchas conductas están vinculadas a la búsqueda de aceptación dentro de un grupo.

En ese sentido, sostuvo que es necesario correr la mirada del juicio inmediato para intentar comprender los procesos que viven los adolescentes: “Como sociedad tenemos que correr la mirada más allá de qué hizo o por qué lo hizo, y empezar a entender, acompañar y generar espacios de contención”, afirmó.
Bertolo destacó además que la adolescencia es una etapa compleja porque los cambios físicos y emocionales no siempre se desarrollan al mismo ritmo: “Tenemos que entender que el proceso biológico y el proceso psíquico no van de la mano. El cuerpo cambia, pero la forma de pensar, sentir y actuar todavía está en desarrollo”, señaló.
La especialista también abordó las tensiones que atraviesan hoy muchas familias, especialmente al inicio del ciclo escolar. Según indicó, el impacto suele sentirse más en los adultos que en los propios estudiantes: “Por lo que vengo escuchando últimamente es más para los padres que para los chicos”, dijo. Y explicó que esto se debe a la multiplicación de responsabilidades entre el trabajo, la organización del hogar y las actividades de los hijos.

“De repente no solamente tenés que cumplir tu horario laboral, sino pensar en la comida, el uniforme, los gastos del inicio del ciclo lectivo y todas las actividades. El compromiso se extiende durante todo el día”, describió. En esa línea, advirtió que muchas veces los adultos proyectan en sus hijos expectativas que ellos mismos no pudieron cumplir.
“Se escucha mucho el ‘yo no tuve la posibilidad de hacer inglés, entonces vos tenés que hacerlo’. Pero por ahí el hijo quiere aprender otra cosa, como alemán o artes”, comentó.
Bertolo sostuvo que la sobrecarga de actividades también puede reflejar conflictos dentro del propio núcleo familiar y afectar la comunicación: “Muchas veces nos olvidamos de las actividades de ocio o de preguntar realmente qué es lo que nos pasa. La comunicación se empieza a truncar y perdemos espacios de socialización”, explicó.

Sobre las crisis de pareja, consideró que uno de los factores más determinantes suele ser la falta de diálogo: “En muchas parejas que terminan disolviéndose no hubo la comunicación necesaria en el momento indicado”, afirmó.
No obstante, aclaró que una separación no necesariamente implica el fin del funcionamiento familiar: “Hay que entender que es el desenlace de la pareja, pero la familia sigue funcionando. Los chicos necesitan ver a mamá y papá trabajando en equipo”, remarcó.
Finalmente, la psicóloga social destacó la importancia de acompañar a los hijos en su proceso educativo con presencia real y tiempo de calidad: “Si me voy a sentar a hacer una actividad con un niño, tengo que tener la atención plena. Ese momento es una construcción vincular y es el recuerdo que vamos a dejar”, concluyó.



//



