El peaje de Santa Ana, sobre la ruta nacional 12, presentó este sábado una nueva modificación en su infraestructura: las tradicionales cabinas de cobro fueron retiradas y los trabajadores quedaron desempeñando sus tareas al aire libre, con sus respectivos chalecos identificatorios, pero sin sillas ni instalaciones para permanecer durante la jornada laboral. La situación se produjo en el marco de la reorganización de la estación tras el cambio de concesionaria y la implementación de un sistema de cobro exclusivamente electrónico.
La escena llamó la atención de los automovilistas que atravesaron el sector, quienes advirtieron que las estructuras utilizadas hasta hace pocos días ya no estaban. La ausencia de las casillas también dejó expuestas las condiciones en las que el personal continúa cumpliendo funciones.
Los cambios en la estación comenzaron el 6 de octubre, cuando el peaje dejó de aceptar pagos en efectivo y pasó a operar mediante medios electrónicos. Desde entonces, los usuarios pueden abonar con tarjetas, billeteras virtuales, códigos QR y TelePASE.
Como parte de esa transformación, también se incorporaron dispositivos de autoservicio. En las vías 1 y 2 se instalaron tótems para efectuar pagos mediante códigos QR y lectores destinados a los usuarios del sistema TelePASE.
Sin embargo, la modernización del mecanismo de cobro también generó incertidumbre entre los trabajadores, principalmente por el futuro de sus puestos laborales ante la eliminación de la modalidad manual.
Ahora, el retiro de las cabinas vuelve a poner en discusión las condiciones laborales del personal y la organización del servicio en la estación. Por el momento, no se informó si la eliminación de las estructuras es provisoria o definitiva, ni qué instalaciones se destinarán a los empleados que continúan trabajando en el lugar.



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