El papa León XIV celebró este sábado su primera misa en territorio sudamericano, durante una ceremonia realizada en el parque París Londres de Paysandú, Uruguay, como parte de su primera gira por América Latina. Ante una multitud de fieles, el Pontífice destacó el valor cultural del mate como expresión de encuentro y diálogo, y afirmó: “Con el mate se dialoga sin palabras”.
La celebración se enmarcó en la agenda oficial que el líder de la Iglesia católica desarrolla en Uruguay entre el 6 y el 8 de noviembre, bajo la consigna pastoral “Les anuncio una gran alegría”. Para llegar al predio, León XIV realizó un primer tramo en una camioneta negra y luego continuó su recorrido a bordo del papamóvil.
La ceremonia central comenzó con el ingreso del Obispo de Roma al sector del altar. Durante la procesión, estuvo acompañado por la imagen del beato Jacinto Vera, considerado el padre de la Iglesia uruguaya y cuya beatificación fue aprobada por el papa Francisco en 2023.
En su homilía, León XIV convocó a los fieles a sostener el compromiso evangelizador y fortalecer los espacios de encuentro comunitario. “Los aliento a continuar la misión evangelizadora con entusiasmo. Sean puentes, para que muchos se encuentren con Jesús. Sean una comunidad fraterna, que se reúna y comparta la vida y los proyectos, los sueños y las esperanzas, especialmente con los más necesitados. Sean una comunidad de oración, que mantenga el diálogo con el Señor, como un amigo habla a otro amigo”, expresó.
El Pontífice también tomó elementos representativos de la identidad regional para desarrollar su mensaje religioso. En ese sentido, mencionó tres símbolos: el puente, los palmares y el mate, como referencias para reflexionar sobre la fe y la misión de la comunidad católica.
“Pueden ayudarnos a reflexionar sobre el tesoro de la fe que nos ha sido dado y la misión que hoy se nos confía”, sostuvo.
Finalmente, León XIV hizo hincapié en la importancia de construir vínculos y promover el encuentro entre las personas. “¡Qué importante es ser constructor de puentes! Esa es la vocación a la que todos estamos llamados: construir puentes, estrechar lazos, unir, comunicar, transmitir la alegría de la fe, como lo hizo el beato Jacinto a tiempo y a destiempo”, concluyó.



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