El Cyber Monday 2026 registró una caída real del 20% en su facturación respecto a 2025, pese a que las ventas nominales alcanzaron los $682.185 millones. El evento, organizado por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) entre el 2 y el 4 de noviembre, mostró un crecimiento del 6,7% en términos nominales, pero quedó por debajo de la inflación interanual del 33,4%.
El resultado refleja el impacto de la pérdida de poder adquisitivo sobre el consumo y las dificultades del comercio electrónico para sostener sus niveles de facturación. Según el informe oficial difundido este viernes, durante las tres jornadas se concretaron cerca de 6,5 millones de órdenes de compra, un 7,1% menos que en la edición anterior.
Sin embargo, la cantidad de productos comercializados mostró una evolución diferente. En total, se vendieron más de 14,6 millones de artículos, lo que representó un incremento del 20,7% frente a 2025.
Esta diferencia se explica por los cambios en los hábitos de consumo. Durante el evento, los compradores priorizaron alimentos, productos de cuidado personal y artículos de uso cotidiano, en lugar de concentrar sus gastos en electrodomésticos de alta gama o dispositivos tecnológicos de mayor valor.
La tendencia también se reflejó en el monto promedio de cada operación. El ticket promedio fue de $105.039, con una suba nominal del 14,2% interanual. No obstante, al descontar la inflación, registró una baja real del 14,4%, lo que evidencia que los consumidores gastaron menos en términos de poder adquisitivo por cada compra.
En este contexto, las alternativas de financiación adquirieron mayor protagonismo, especialmente los planes de 12 cuotas, utilizados para distribuir los gastos y reducir el impacto de los desembolsos inmediatos.
Por el lado de las empresas, la edición 2026 también mostró una menor participación. Cerca de 800 firmas formaron parte del Cyber Monday, casi 100 menos que durante el año anterior, en un escenario económico que continúa condicionando la actividad comercial.
De esta manera, el balance del evento dejó una señal sobre el comportamiento del consumo: se vendieron más unidades, pero se realizaron menos operaciones y cayó el valor real de la facturación, en un mercado donde los compradores priorizan productos esenciales y ajustan sus gastos.



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