La Conmebol garantizó que la crisis financiera del Ueno Bank de Paraguay no afectará la organización de las finales de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana ni el pago de los premios a los clubes participantes. La entidad confirmó que mantiene depositados 85.470 millones de guaraníes, equivalentes a unos 14,3 millones de dólares, en el banco intervenido por el Banco Central del Paraguay, aunque aseguró que la situación no representa un riesgo para sus obligaciones económicas y deportivas.
Desde el organismo explicaron que los fondos están distribuidos en certificados de depósito de ahorro (CDA) y representan solamente el 2,5% de sus ingresos globales. Por ese motivo, sostuvieron que cuentan con la liquidez necesaria para garantizar el funcionamiento institucional, cumplir con su presupuesto y afrontar los compromisos financieros asumidos.
En ese contexto, la Conmebol ratificó que las dos finales continentales se disputarán según el calendario previsto, sin modificaciones vinculadas con la situación bancaria.
La definición de la Copa Sudamericana entre Boca y Atlético Mineiro está programada para el sábado 21 de noviembre, en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla. El campeón recibirá 10 millones de dólares, mientras que el subcampeón obtendrá 2,5 millones.
Por su parte, la final de la Copa Libertadores entre Palmeiras y Estudiantes de La Plata se jugará el sábado 28 de noviembre, a las 17, en el estadio Centenario de Montevideo. En esta competencia, el ganador se llevará 25 millones de dólares y el equipo que termine en el segundo puesto recibirá 7 millones.
La crisis bancaria también alcanzó al fútbol paraguayo
La intervención del Ueno Bank generó una fuerte repercusión institucional y social en Paraguay. Entre las consecuencias reportadas se encuentran el cierre de sucursales, la interrupción de servicios digitales, el bloqueo de tarjetas y las dificultades de los ahorristas para acceder a sus depósitos.
La situación también tuvo impacto en el ámbito deportivo. Integrantes de la Selección paraguaya de fútbol denunciaron públicamente las consecuencias del bloqueo bancario y reclamaron una intervención transparente de la Justicia para investigar lo sucedido y determinar las responsabilidades correspondientes.
En paralelo, la asociación Futbolistas Asociados del Paraguay (FAP), encabezada por Rogelio Delgado, y el abogado Roberto Codas anticiparon la presentación de una demanda colectiva para impulsar la recuperación de los depósitos pertenecientes a futbolistas y trabajadores afectados por la crisis.
De esta manera, mientras Paraguay atraviesa las consecuencias de la intervención bancaria, la Conmebol buscó llevar tranquilidad a los clubes y ratificó que los compromisos deportivos y económicos de sus principales torneos continentales continuarán sin alteraciones.



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