La pobreza en Argentina alcanzó al 34,4% de la población durante el segundo trimestre de 2026, mientras que la indigencia trepó al 8%, según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El incremento se produjo por el deterioro de los ingresos familiares y el encarecimiento del costo de vida, y representa una suba respecto del trimestre anterior y del mismo período de 2025.
Las cifras oficiales muestran que la pobreza pasó del 30% registrado en el trimestre anterior al 34,4%, mientras que la indigencia aumentó del 7% al 8%. En la comparación interanual, los indicadores también evidenciaron un retroceso: en el segundo trimestre de 2025, la pobreza era del 31,4% y la indigencia del 6,9%.
El relevamiento refleja tres trimestres consecutivos de aumento de la pobreza, luego de un período de reducción que se había extendido hasta mediados del año pasado. En los últimos doce meses, alrededor de 800 mil personas ingresaron en la pobreza, mientras que casi 300 mil pasaron a una situación de indigencia.
De acuerdo con la estimación sobre los aproximadamente 30 millones de habitantes de las áreas urbanas relevadas por la EPH, más de 10 millones de personas viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la Canasta Básica Total (CBT).
Si se proyectan los porcentajes sobre la población total del país, estimada en 46,7 millones de habitantes, el número de personas en situación de pobreza asciende a unos 16 millones. Dentro de ese universo, aproximadamente 3,7 millones se encuentran en situación de indigencia, es decir, no cuentan con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
Tarifas, empleo informal y pobreza estructural
Entre los factores señalados por especialistas para explicar el deterioro de los ingresos familiares aparecen los aumentos de las tarifas de los servicios públicos y del transporte, junto con la expansión del empleo informal y los puestos de trabajo con jornadas reducidas.
En ese contexto, los datos de la EPH también reflejan la persistencia de un sector de la población que permanece en condiciones de vulnerabilidad, más allá de las variaciones económicas de cada período.
Al analizar los resultados, Agustín Salvia, referente del Observatorio de la UCA, advirtió que "más allá de las oscilaciones coyunturales, los datos vuelven a mostrar la persistencia de un **núcleo estructural de pobreza cercano al 30% de la población y de pobreza extrema en torno al 10%".
La evolución de los próximos relevamientos permitirá observar si la tendencia ascendente se mantiene o si los indicadores comienzan a mostrar una recuperación de los ingresos de los hogares.



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