La investigación por el asesinato de Guillermo Julio Klaren, ocurrido el miércoles en el barrio Kilómetro 10, conocido como Toma de Agua, en Puerto Esperanza, avanzó con el hallazgo de restos de cuatro proyectiles dentro de su automóvil. El hombre fue encontrado muerto en el interior del vehículo, que permanecía encendido frente a su domicilio, y los investigadores buscan determinar cómo ocurrió el ataque y quiénes fueron los responsables.
De acuerdo con fuentes vinculadas a la causa, los elementos balísticos fueron detectados durante las inspecciones realizadas en el automóvil y podrían corresponder a los disparos efectuados durante la agresión. Mientras tanto, se aguardan los resultados preliminares de la autopsia, que permitirán establecer la causa de muerte y aportar información sobre las circunstancias del homicidio.
Uno de los aspectos que tomó fuerza en la investigación es que el robo habría quedado prácticamente descartado como móvil. Los investigadores advirtieron que los atacantes no se llevaron dinero en efectivo ni objetos de valor que Klaren tenía tanto en su vivienda como en el vehículo.
Otra de las hipótesis apunta a que los agresores nunca ingresaron a la casa y que la víctima habría sido sorprendida cuando se disponía a salir en su automóvil.
Los últimos movimientos de la víctima
La reconstrucción de las horas previas al crimen permitió establecer que Klaren se levantó alrededor de las 7.15 del miércoles. En ese horario mantuvo una de sus últimas comunicaciones con su pareja, a quien le envió un mensaje de saludo. La mujer respondió, pero posteriormente no volvió a recibir noticias del hombre.
Los investigadores sospechan que, después de levantarse, Klaren se preparó para salir de su domicilio. Según esa reconstrucción, habría dejado sus ojotas para colocarse unos zapatos y luego subió a su vehículo. En ese momento podría haber sido interceptado por quienes finalmente lo asesinaron.
Hasta el momento, no se logró identificar a los responsables ni encontrar testigos que hayan presenciado el ataque. Tampoco se localizaron cámaras de seguridad en las inmediaciones que permitan reconstruir la secuencia o aportar información sobre los movimientos de los sospechosos.
Analizan una denuncia contra dos exempleados
En cuanto a la actividad de Klaren, se pudo establecer que hasta el año pasado trabajó como camionero para una reconocida empresa de la zona norte de Misiones. Actualmente, dedicaba buena parte de su tiempo a las tareas en una plantación de yerba mate y a la comercialización de chatarra.
En paralelo, la Policía analiza distintos antecedentes y situaciones personales que podrían tener relación con el homicidio. Entre ellos figura una presunta denuncia que Klaren habría presentado contra dos exempleados, quienes tiempo atrás trabajaban como conductores de un camión de su propiedad.
Ese antecedente forma parte de las líneas que deberán ser evaluadas por los investigadores para determinar si existe alguna conexión con el ataque. Mientras avanzan las pericias y se esperan los resultados de la autopsia, la causa continúa abierta y sin personas identificadas como responsables del crimen.



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