El violento temporal que azotó Misiones este miércoles dejó un saldo de viviendas destruidas, familias damnificadas y caminos bloqueados. La situación más crítica se vivió en Panambí, donde el viento arrasó estructuras y obligó a desplegar un enorme operativo de emergencia. El subsecretario de Protección Civil, Enrique “Quique” Parra, dialogó con Radio Up y relató la crudeza de la jornada, aunque aclaró que no hay certeza técnica sobre la formación de un tornado.
“Realmente fue muy crítico en la zona de Panambí”, expresó Parra, y describió la desolación que encontró en el terreno. El funcionario contó que visitó a una familia que perdió todo. “Estaban la señora y el esposo sentados en el bordecito de lo que había sido su casa”, relató. La mujer se salvó de milagro porque el techo cayó sobre la heladera y le dejó un espacio para respirar. “Si no le caía el techo encima, salvó su vida ahí”, agregó.
El subsecretario aseguró que, más allá de los daños materiales, no hubo que lamentar víctimas fatales. Sin embargo, el paisaje quedó marcado por la furia de la naturaleza. “Los eucaliptos de 60 o 70 centímetros de diámetro quedaron cortados como si los hubiera cortado una motosierra”, señaló Parra, y destacó el trabajo de la Policía de Misiones, que desplegó a más de 100 efectivos de la Unidad Regional II para asistir a los vecinos.
Consultado sobre la posibilidad de que el temporal haya sido un tornado, Parra fue cauto. “No estoy en condiciones de decir que fue ni que no fue”, afirmó. Explicó que consultó con meteorólogos y hasta anoche no tenían certeza técnica del fenómeno. “Por ahí la costumbre de la gente, cuando ve un destrozo como el que vimos, dice que fue un tornado”, sostuvo. El funcionario explicó que, de forma práctica, la gente reconoce un tornado por las franjas de destrucción, donde a 50 metros de un desastre no pasó nada.
El relevamiento y la asistencia
El temporal afectó a 13 municipios, aunque Panambí concentró los daños más graves. Parra informó que alrededor de 130 familias resultaron afectadas en esa localidad, desde la pérdida total de sus casas hasta la voladura de chapas y techos. Además, tres personas sufrieron lesiones leves. “Una nena de 7 u 8 años y su mamá quedaron atrapadas bajo el techo, pero solo tuvieron golpes mínimos”, detalló.
El funcionario afirmó que el operativo de asistencia continuará durante varios días. “Hoy va el ministro, también vamos nosotros, y llevamos módulos, colchones y una tanda importante de chapas que aporta el IPRODHÁ”, señaló. Parra aclaró que la magnitud de los daños obligó a activar el Comité de Emergencia y a coordinar tareas con bomberos, Prefectura y equipos municipales.
Un noviembre complejo
El subsecretario advirtió que el temporal de este miércoles se suma a una serie de eventos climáticos que ya dejaron 480 familias afectadas en octubre durante ocho días de alerta naranja. “Si seguimos así, noviembre va a ser complejo”, pronosticó Parra. El funcionario destacó la dificultad de establecer un número definitivo de damnificados debido a la dispersión de las viviendas en las colonias y chacras.
“Estamos por orden del gobernador hasta que se restituya todo y quede en orden”, aseguró Parra. El funcionario remarcó que el equipo de Protección Civil, junto con los municipios, continuará trabajando en la recuperación de las familias y en la limpieza de los caminos rurales.
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El temporal en Panambí dejó una huella profunda en la comunidad, con decenas de familias que perdieron sus hogares y un paisaje rural devastado por la fuerza del viento. Aunque no hay certeza técnica sobre la formación de un tornado, los daños materiales y la ferocidad del fenómeno quedaron en evidencia. Las autoridades continúan trabajando en la asistencia y en la reconstrucción de una zona que ya venía golpeada por las inclemencias climáticas.



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