El Congreso de la Nación tendrá dos semanas de actividad reducida durante noviembre de 2026, debido al viaje de legisladores argentinos a Estados Unidos para seguir las elecciones de medio término y a la visita del papa León XIV, prevista del 8 al 11 de noviembre. La interrupción del ritmo parlamentario complicará el tratamiento de los proyectos impulsados por el Gobierno de Javier Milei, que analiza convocar a sesiones extraordinarias en diciembre para avanzar con su agenda legislativa.
La situación genera dificultades para el oficialismo, que cuenta con plazos acotados para conseguir dictámenes y llevar sus iniciativas al recinto. El Congreso tiene tiempo hasta el 20 de noviembre para emitir dictámenes y hasta el 30 de noviembre para sesionar durante el período ordinario.
Entre los legisladores que viajaron a Estados Unidos se encuentran los diputados oficialistas Alberto Benegas Lynch, Gabriel Bornoroni, Santiago Santurio y Nicolás Mayoraz, invitados por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham). También forman parte de la delegación Sebastián Galmarini y Sabrina Selva, del peronismo, y Karina Banfi, del radicalismo.
A estas ausencias se sumarán los compromisos institucionales vinculados con la llegada del pontífice, que contará con la participación de diputados y senadores en distintas actividades oficiales. Además, los feriados previstos por la visita modificarán el calendario habitual de trabajo.
El Presupuesto 2027 es uno de los proyectos más afectados por las demoras. La intención de La Libertad Avanza era llevarlo al recinto el 18 de noviembre, pero todavía no consiguió reunir los respaldos necesarios para avanzar con el dictamen en la Cámara de Diputados.
Los bloques del PRO, la Unión Cívica Radical y distintos espacios provinciales plantearon modificaciones al proyecto antes de acompañarlo. Entre sus pedidos figuran mayores recursos para las universidades, el área de discapacidad y las provincias.
El presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Alberto Benegas Lynch, había anticipado que la actividad quedaría interrumpida durante dos semanas, tanto por la visita papal como por el viaje a Washington de varios integrantes del oficialismo.
A raíz de las diferencias con los bloques aliados, la firma del despacho que estaba prevista para la semana pasada quedó postergada y todavía no tiene una nueva fecha confirmada.
Además del Presupuesto, Diputados deberá avanzar con la ley de Defensa de la Soberanía Nacional, vinculada con la cuestión Malvinas, y la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, otras dos iniciativas promovidas por el Ejecutivo.
El Senado también tendrá una agenda limitada. Luego de aprobar la reforma de la Ley de Salud Mental, el Régimen de Incentivos para Inversiones Relevantes (RIIR) y el marco regulatorio para el mercado de carbono, la Cámara alta concentrará parte de su actividad en el trabajo de comisiones.
Uno de los temas pendientes es el proyecto de discapacidad, que busca establecer un nuevo marco de protección y reemplazar la emergencia impulsada por la oposición. Por otra parte, la reforma política, que contempla la eliminación de las PASO, todavía no tiene fecha de tratamiento.
En este escenario, el ministro del Interior, Diego Santilli, tiene previsto presentarse el 25 de noviembre ante el Senado para brindar su primer informe de gestión.
Con varios proyectos pendientes y el cierre del período ordinario cada vez más cerca, el Gobierno de Milei deberá reorganizar su calendario parlamentario. La posibilidad de convocar a sesiones extraordinarias durante diciembre aparece como una alternativa para intentar avanzar con el Presupuesto 2027 y las demás iniciativas que todavía no consiguieron aprobación.







