La Masacre de Oberá, ocurrida el 15 de marzo de 1936, vuelve a instalarse en la agenda legislativa de Misiones a partir de un proyecto de ley presentado por la diputada provincial María del Carmen Méndez Asón, que busca promover un reconocimiento institucional de este episodio desde una perspectiva de derechos humanos y recuperar su lugar en la memoria histórica de la provincia.
En comunicación con el programa Realidad Mixta, emitido por Radio Up, la legisladora explicó que la iniciativa apunta a visibilizar un hecho que considera fundamental para comprender las raíces de la identidad misionera y la historia de los reclamos de los productores rurales: “Me interesa mucho poner en valor la memoria histórica, sobre todo la memoria histórica de nuestras raíces y destacar los hechos que fueron significativos para los misioneros, para las misioneras, a lo largo de la construcción de nuestra identidad”, expresó.
En ese sentido, cuestionó la escasa difusión que, a su entender, tuvo este episodio a lo largo del tiempo y lo definió como una herida que todavía permanece abierta: “Es una cicatriz que como no ha tenido el abordaje que necesitaba para la magnitud que fue, es una herida que no termina de cerrar”, afirmó.

Un reclamo agrario que marcó la historia de Misiones
La Masacre de Oberá se produjo cuando colonos y productores rurales de la zona se movilizaron hacia la ciudad para reclamar por el precio de la yerba mate y de otros productos agrícolas. Según recordó Méndez Asón, los trabajadores provenían de localidades y parajes de los alrededores, entre ellos Florentino Ameghino y General Alvear, además de otras zonas cercanas.
La diputada sostuvo que los manifestantes fueron emboscados por la Policía y remarcó que el episodio debe analizarse desde una perspectiva que contemple la vulneración de derechos humanos: “La Masacre de Oberá fue realmente esto, con estas palabras y en mayúsculas, fue una emboscada”, señaló durante la entrevista.

Para la legisladora, el hecho constituye un antecedente relevante de la violencia ejercida contra los trabajadores rurales y debe ocupar un lugar en la historia nacional. En esa línea, planteó la necesidad de incorporar su análisis a los debates vinculados al terrorismo de Estado: “Por eso yo lo pongo en un contexto de terrorismo de Estado, creo que es un antecedente importante desde la vista de los derechos, de la perspectiva de los derechos humanos, y por eso me parece importante que figure así en la ley”, explicó.
También recordó que la violencia no se limitó a los hechos ocurridos durante la movilización, sino que, según relató, continuó en las chacras y alcanzó a mujeres y familiares de los colonos.
La continuidad de la lucha agraria y la memoria histórica
Durante la conversación con Radio Up, Méndez Asón vinculó la Masacre de Oberá con otros episodios de la historia agraria misionera, entre ellos los conflictos que atravesaron posteriormente al Movimiento Agrario de Misiones (MAM).
Como parte de esa continuidad histórica, mencionó el caso de Pedro Peczak y recordó la persecución sufrida por quienes se organizaron para defender los derechos de los productores rurales: “Esto nosotros no tenemos que olvidarnos”, sostuvo, al referirse a los episodios de secuestro, tortura y desaparición vinculados a la violencia contra referentes agrarios.

La legisladora consideró que recuperar estos antecedentes permite comprender que los reclamos por mejores condiciones de producción y precios justos atraviesan distintas etapas de la historia provincial: “La lucha agraria en Misiones es histórica y por eso nosotros tenemos que atenderla”, afirmó.
En ese marco, remarcó que el proyecto también busca promover una reflexión colectiva sobre el pasado y el presente de la provincia. “El reclamo es histórico, pero el reclamo nunca tiene que ser acompañado con violencia”, expresó.
El proyecto ingresó a la Cámara de Diputados
Méndez Asón confirmó que la iniciativa ya ingresó formalmente a la Cámara de Representantes de Misiones y que fue abordada en la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Según explicó, el objetivo es abrir el debate legislativo sobre la Masacre de Oberá y avanzar en un reconocimiento institucional que contribuya a preservar la memoria de las víctimas y a transmitir estos acontecimientos a las nuevas generaciones: “Si nosotros no trabajamos nuestra raíz histórica no vamos a poder construirnos para adelante firmemente como sociedad”, manifestó.
Finalmente, la diputada insistió en la importancia de reconocer el esfuerzo de los productores rurales y las dificultades que enfrentaban en aquella época, atravesada por la falta de caminos y las barreras idiomáticas de numerosos inmigrantes que se asentaron en la región.
La iniciativa propone, de este modo, volver sobre uno de los episodios más dolorosos de la historia misionera y abrir una discusión sobre la memoria, los derechos humanos y la trayectoria de las luchas agrarias en la provincia.







