Lo confirmó el ministro de Comunicación, Paulo Pimenta, quien reveló que será el canciller de Brasil, quien participará de la ceremonia. Diana Mondino lo había invitado formalmente el domingo 26 de noviembre.
El presidente de Brasil, Luis Inácio “Lula” Da Silva no estará en la toma de mando de Javier Milei del próximo domingo. El mandatario enviará a su canciller Mauro Vieira para participar de la ceremonia de traspaso de poder, en lo parece un anticipo de las tensiones que tendrá la relación bilateral en los próximos años.
De hecho, Lula ni siquiera admitió enviar a su vicepresidente, Gerlado Alckmin, algo que sí hizo el ex presidente brasileño Jair Bolsonaro para la asunción de Alberto Fernández. En diciembre del 2019, el vicepresidente Hamilton Mourao estuvo en esa ceremonia en la que Mauricio Macri entregó los atributos de mando.
Confirmada la victoria en el balotaje presidencial, Milei mandó a Mondino a invitar a Lula a la asunción, pero en Brasil dicen que depende de la presencia de Bolsonaro
Según LPO, el pasado 14 de noviembre que Lula había enviado un emisario de confianza para, en articulación con la embajada en Buenos Aires, acercar posiciones con el equipo de Milei ante las explosivas declaraciones del libertario durante la campaña presidencial, en contra del presidente brasileño, a quien acusó de “comunista corrupto” y hasta sugirió que rompería relaciones bilaterales.
Allí se encontraron con el designado Jefe de Gabinete Nicolas Posse, Diana Mondino y la ahora vicepresidenta electa, Victoria Villarruel, todas figuras que además cuentan con el aval del establishment que apoya al “libertario” y fueron voceros oficiales de Milei durante toda la segunda vuelta.
Ante los emisarios brasileños, cinco días antes del balotaje, los voceros “libertarios” aclararon que las ácidas declaraciones de Milei sobre Lula no se traducirían en políticas rupturistas. Y remarcaron que “Brasil es fundamental, es un gran socio (comercial) y si Milei gana, desea tener relaciones estables con el país”.
Sin embargo, la videollamada de Milei con Jair Bolsonaro y la invitación al ex presidente a la ceremonia de asunción presidencial, reactivó la tensión con Lula. El presidente electo quiso bajar la confrontación y dijo en una entrevista televisiva que “Lula será bienvenido el 10 de diciembre”, pero eso no fue suficiente.
El gesto de Milei a través de su futura canciller Diana Mondino de llevar en persona la invitación para Lula a Brasilia fue una señal fuerte de distensión que fue bien recibida por el gobierno del vecino país. Sin embargo, fuentes que estuvieron en la organización del encuentro aclaran que la presencia de Lula es difícil con Bolsonaro presente.
Ahora, el ministro de Comunicación y uno de los funcionarios de mayor confianza de Lula, Paulo Pimenta, confirmó a CNN Brasil que irá el canciller Vieira. Y esta es una decisión que va a contramano de los deseos de la diplomacia brasileña que proponía la presencia de Alckmin quien, además de vice es ministro de Comercio Exterior.