El ministro Coordinador de Gabinete de Misiones, Carlos Sartori, cuestionó las políticas económicas del Gobierno nacional y aseguró que existe una fuerte distancia entre los indicadores que exhibe la administración del presidente Javier Milei y la realidad cotidiana que enfrentan las familias, los comercios y los sectores productivos.
“La Nación está estrangulando a las provincias y la insensibilidad de Milei hacia Misiones es alarmante”, sostuvo Sartori al analizar un escenario que, según describió, combina caída del empleo, cierre de comercios, endeudamiento familiar, dificultades para las pequeñas y medianas empresas y problemas en actividades productivas centrales para la economía provincial.
El funcionario planteó que el crecimiento económico señalado desde la Casa Rosada no se traduce de la misma manera en todos los sectores. “Lo que está sucediendo en Argentina es un flagelo y hay que decirlo con todas letras. Según el Gobierno nacional la economía crece, pero es solo para algunos sectores empresarios muy concentrados y no derrama para la clase trabajadora”, afirmó.

Sartori puso el foco en las Pymes y el empleo
Uno de los principales puntos del cuestionamiento estuvo dirigido hacia la situación de las pequeñas y medianas empresas, a las que definió como una pieza fundamental para la generación de empleo y el funcionamiento de una economía equilibrada. “Las Pyme, que son el motor de cualquier país sano, son las que más están sufriendo. Están cerrando miles de comercios y a la par las familias que pierden sus fuentes de ingresos y se endeudan para poder subsistir”, señaló.
Sartori vinculó ambas situaciones: cuando una pequeña empresa o un comercio reduce su actividad o cierra, el impacto no termina en el establecimiento sino que alcanza a trabajadores y familias que dependen de esos ingresos.
Desde esa perspectiva, sostuvo que las dificultades económicas ya están modificando el destino que muchos hogares dan al financiamiento. “La gente está financiando la comida con la tarjeta”
Para Sartori, uno de los indicadores más preocupantes de la situación social es el endeudamiento utilizado para cubrir necesidades cotidianas. “La situación es grave, ya no estamos hablando de deudas para comprar una tele o hasta para pagar un servicio atrasado, la gente está financiando la comida con la tarjeta de crédito, y eso pasa en toda la Argentina”, advirtió.
El ministro consideró que esa realidad obliga a mirar más allá de las variables macroeconómicas y evaluar cuál es el impacto concreto de las políticas nacionales sobre los ingresos disponibles de las familias. Fue en ese contexto que lanzó uno de sus cuestionamientos más fuertes: “La Nación está estrangulando a las provincias y la insensibilidad de Milei hacia Misiones es alarmante”.

Misiones y Nación: “Vuelven migajas”
Sartori también cuestionó el esquema de distribución de recursos entre el Gobierno nacional y las provincias. Según su planteo, Misiones aporta recursos al Estado nacional mediante los impuestos generados por su actividad económica, pero recibe una proporción insuficiente para atender sus necesidades. “Son ellas las que financian a Nación. Es el esfuerzo de los misioneros, son los impuestos que salen de la tierra colorada que van al poder central y vuelven migajas en forma de una coparticipación que no alcanza”, cuestionó.
El funcionario provincial sumó a ese reclamo la paralización de obras y la falta de inversión nacional, además de la situación de actividades económicas estratégicas para Misiones. “Desinversión, ninguneo en temas que son centrales como el de la yerba. Así está obrando el gobierno libertario”, sostuvo.
Sartori calificó esa mirada como “unitarista” y cuestionó la concepción de que una mejora de las variables macroeconómicas sea suficiente para resolver los problemas cotidianos. “Piensan que se resuelve con la macro, pero con la macro la gente no llega a fin de mes”, sentenció.
Sartori contrapuso el modelo nacional con la gestión de Passalacqua
Frente a ese escenario, el ministro Coordinador de Gabinete contrapuso las decisiones nacionales con la política desarrollada por el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua.
Sartori destacó que, en un contexto de restricciones, la Provincia utiliza recursos propios para sostener el mantenimiento de caminos y rutas, asistir a municipios, acompañar a sectores productivos y mantener herramientas destinadas al consumo, entre ellas los programas Ahora Misiones. “Esta forma de gobernar de Nación está en las antípodas de lo que hace y pregona el gobernador Passalacqua, que con los recursos del Estado provincial está buscando paliar una situación que es muy compleja”, afirmó.
El funcionario ubicó dentro de esa estrategia las últimas medidas provinciales orientadas a preservar una mayor parte de los ingresos de trabajadores y jubilados.

El límite al endeudamiento de empleados públicos y jubilados
Entre esas decisiones, Sartori destacó la medida impulsada por Passalacqua para establecer un nuevo límite a los descuentos sobre los haberes vinculados con préstamos. El esquema reduce del 39% al 30% el máximo que puede descontarse sobre el haber neto de empleados públicos y jubilados, buscando evitar que el peso de las cuotas absorba una porción todavía mayor de sus ingresos mensuales.
La medida adquiere relevancia dentro del diagnóstico trazado por Sartori sobre familias que recurren cada vez más al financiamiento para afrontar gastos habituales.
La Provincia también avanzó con otras acciones, entre ellas la suspensión de las retenciones sobre billeteras virtuales, dentro de una estrategia destinada a reducir cargas y preservar recursos en manos de consumidores y sectores económicos.
La yerba mate, en el centro del reclamo a Milei
El ministro dedicó uno de sus cuestionamientos más fuertes a la situación de la actividad yerbatera, una de las principales economías regionales de Misiones. Sartori vinculó la crisis que atraviesan productores y trabajadores rurales con las medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno nacional y la reducción de facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
El eje de su crítica estuvo puesto en la distancia que, a su entender, existe entre la agenda presidencial y las necesidades inmediatas de las familias vinculadas con la producción. “A las miles de familias yerbateras que están sufriendo la paralización de su actividad no les interesa que Milei vaya a sacarse fotos con Trump o que se compare con Sarmiento. Necesitan una solución hoy, urgente, que se termine la desconexión que el Presidente tiene con lo que está pasando en las chacras, en el interior”, reclamó.
Para Sartori, la discusión sobre la yerba constituye uno de los ejemplos más concretos de esa distancia entre las decisiones tomadas a nivel nacional y su impacto territorial.
“Muchas fotitos, mucho reel armado para la tribuna”
Las críticas del ministro no se limitaron al presidente Milei. También estuvieron dirigidas a los referentes políticos que respaldan al Gobierno nacional dentro de Misiones.
Sartori reclamó mayor presencia territorial y sostuvo que la comunicación a través de las redes sociales no reemplaza el contacto directo con quienes atraviesan dificultades. “Quienes lo acompañan a Milei en la provincia también tendrían que tener un poco de empatía con la gente. Hoy vemos muchas fotitos, mucho reel armado para la tribuna, pero la cercanía es otra cosa, es estar con la gente en los barrios, en las colonias, en los comercios”, cuestionó.
En ese mismo planteo incluyó a los productores yerbateros y utilizó una expresión especialmente crítica al referirse a la manera en que, según sostuvo, son considerados por sectores libertarios: “con los yerbateros a los que ellos consideran ‘una negrada’”.
“Escuchar más y mirar de cerca lo que ocurre”
Sartori cerró su planteo reclamando un cambio en la relación entre las decisiones políticas y los problemas que atraviesan las comunidades.Para el ministro, la cercanía y la sensibilidad social deben formar parte de la gestión pública y sostuvo que esos conceptos están presentes en la administración encabezada por Passalacqua.
Su mensaje final estuvo dirigido tanto al Gobierno nacional como al conjunto de la dirigencia política. “El llamado es hacia la Nación y al conjunto de la política: escuchar más, mirar de cerca lo que ocurre en cada comunidad y poner a los misioneros en el centro de las decisiones”, concluyó.
La crítica de Sartori resume así una discusión que atraviesa la relación entre Misiones y la Casa Rosada: qué ocurre cuando los números macroeconómicos que muestra Nación no coinciden con la percepción económica de las familias y los sectores productivos de las provincias.
Para el ministro Coordinador de Gabinete, la respuesta está en mirar el territorio: las Pymes, el empleo, el endeudamiento familiar, las obras paralizadas y la situación de los productores yerbateros. Allí, aseguró, es donde se manifiestan las consecuencias de una política nacional que considera alejada de las necesidades de Misiones.



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