Los trabajadores de Crucero del Norte continúan con un acampe frente a la sede de la empresa en Posadas, en medio de la crisis que mantiene paralizados los servicios de larga distancia de la compañía en todo el país. Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) señalaron que son más de 300 los trabajadores afectados en Misiones, mientras crece la incertidumbre por el futuro de la empresa y de los puestos de trabajo.
Sebastián Nitchert, integrante de la comisión de la UTA, precisó en Radio Up que los empleados esperaban una reunión con los directivos para conocer cuál es la situación de la compañía y qué solución se les va a dar. "En teoría había una supuesta reunión con los directivos hoy. Y bueno, estamos acá, a la espera de que nos vengan y nos digan qué está pasando, qué solución va a haber", afirmó el dirigente gremial.
El delegado sindical destacó que la situación es desesperante porque a esta altura del mes los trabajadores no cobraron ni un peso y la incertidumbre crece con el correr de las horas. "A esta altura del mes nos cobramos un peso y es desesperante. La gente está acá esperanzada de que hoy nos den una respuesta", sostuvo Nitchert.
El integrante de la UTA señaló que la empresa manifestó que el problema no es económico sino familiar, aunque los trabajadores reclaman que, por más razón que sea, tienen derecho a cobrar sus salarios. "Nosotros únicamente queremos nuestros sueldos. Queremos reclamar por los sueldos que ese muchacho ha ganado", expresó el dirigente, y subrayó que los empleados están más unidos que nunca para exigir una solución.
"Es el séptimo día y ya no podemos más"
Héctor Da Silva, chofer de la empresa, relató en Radio Up que el acampe ya lleva siete días y que la situación se torna insostenible porque nadie de la empresa se presentó a dar la cara. "Es el séptimo día que estamos acá. La verdad es horroroso estar así. Nadie apareció, nadie nos dice nada", afirmó el trabajador, y agregó que están "totalmente desilusionados" porque nadie les da una respuesta ni un aliento.
Da Silva advirtió que la paciencia se está agotando y que los trabajadores están "prácticamente al borde de hacer alguna macana" porque no pueden sostener esta situación por más tiempo. "Este es el séptimo día y ya no podemos más", sostuvo el chofer, y expresó que la incertidumbre afecta también a las familias de los empleados, que viven con angustia la falta de ingresos.
El chofer describió la situación como una vergüenza y pidió que la empresa dé una definición sobre el futuro de la compañía, ya sea para revertir la crisis o para que los trabajadores puedan buscar otras alternativas laborales. "Quisiera que esto se revierta, que esto siga o que el día que se terminó, entonces uno busca otra cosa, ve otra cosa para hacer", manifestó Da Silva.
La paciencia se agota y evalúan cortar la ruta
Consultado sobre las medidas que evalúan los trabajadores, Da Silva señaló que los chicos quieren quedarse en el acampe, pero que ya están "como queriendo cortar todo" porque la situación se está saliendo de lo pacífico. "Quieren cortar la ruta. Ya se está saliendo de lo pacífico", advirtió el chofer, y señaló que la desesperación por la falta de respuestas podría derivar en medidas de fuerza más contundentes.
Los trabajadores también manifestaron temor ante posibles despidos y un eventual cierre de la empresa, mientras continúan a la espera de definiciones sobre la situación de la compañía. La incertidumbre se mantiene y los empleados aguardan que las autoridades de Crucero del Norte se presenten para explicar qué pasará con sus puestos de trabajo.
El acampe de los trabajadores de Crucero del Norte en Posadas refleja la gravedad de una crisis empresarial que dejó a más de 300 empleados sin salarios y sin respuestas, y la paciencia de los manifestantes se agota mientras evalúan profundizar las medidas de fuerza para exigir una solución que garantice sus puestos de trabajo o les permita reencauzar sus vidas laborales.



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