Los salarios reales de los trabajadores asalariados registrados del sector privado acumularon una caída del 3% interanual, mientras que en junio permanecieron prácticamente sin cambios en términos reales, de acuerdo con los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). En ese contexto, la mitad de los trabajadores formales del sector cobra menos de $1.385.000 de bolsillo, en un escenario marcado por la pérdida de puestos laborales y el menor poder adquisitivo.
El dato salarial se conoce mientras el empleo asalariado privado atraviesa su 13° mes consecutivo de descenso. En junio se registraron 6.261 puestos privados menos, dentro de una caída total de 12.260 empleos asalariados que también incluyó al sector público y al personal de casas particulares.
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la reducción neta alcanza a 354.128 puestos de trabajo, de los cuales 246.312 corresponden al sector privado, 87.629 al Estado y 20.187 a casas particulares.
La pérdida de empleo se concentra principalmente en algunas de las actividades con mayor cantidad de trabajadores. La industria manufacturera acumula 20 meses consecutivos de retroceso, mientras que el comercio registra 13 meses seguidos de caída. La construcción, en cambio, logró estabilizar su cantidad de puestos formales después del fuerte descenso registrado durante 2024.
En materia salarial, los datos del SIPA muestran que los ingresos reales de los asalariados privados quedaron 0,8% por debajo del nivel de noviembre de 2023. El principal problema aparece al observar la distribución de los ingresos: el 50% de los trabajadores registrados del sector privado recibe un salario de bolsillo inferior a $1.385.000.
La reducción del empleo asalariado fue compensada parcialmente por un aumento de los monotributistas. Desde el comienzo de la actual gestión se incorporaron 169.026 nuevos inscriptos, mientras que en junio la cantidad creció en 4.360 personas.
El escenario laboral combina así una reducción prolongada del empleo formal privado con una recuperación insuficiente de los salarios reales, mientras una parte de los trabajadores se desplaza hacia modalidades de empleo independiente para compensar la pérdida de puestos asalariados.



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