Un equipo de científicos del CONICET y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) desarrolló una estrategia experimental que apunta directamente al mosquito Aedes aegypti, en lugar de actuar sobre los virus que transmite.
La investigación se centró en un antígeno recombinante denominado PT-3, diseñado a partir de proteínas vinculadas con la matriz peritrófica del intestino del mosquito. Los investigadores inmunizaron bovinos y luego utilizaron los anticuerpos obtenidos para evaluar su efecto sobre los insectos mediante un sistema de alimentación artificial.

Los resultados mostraron que las hembras que ingirieron sangre con estos anticuerpos presentaron una reducción significativa de la supervivencia, principalmente durante los primeros tres días posteriores a la alimentación.
El trabajo representa todavía una prueba de concepto y no una vacuna disponible para humanos. Los próximos pasos estarán orientados a mejorar el diseño del antígeno y evaluar su eficacia, seguridad y duración de la respuesta inmune.

Los investigadores del CONICET consideran que, a futuro, esta estrategia podría funcionar como una herramienta complementaria al control de criaderos, la vigilancia epidemiológica y los insecticidas, e incluso podría estudiarse su incorporación a una vacuna combinada contra los virus transmitidos por Aedes aegypti.



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