En el marco de las actividades vinculadas al Día Internacional de la Prevención del Suicidio, que se conmemoraba cada 10 de septiembre bajo el lema “El silencio no protege, los vínculos sí”, la coordinadora de la Comisión de Abordaje Integral del Suicidio de Misiones, Natalia Falcone, puso el foco en la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, especialmente entre los sectores de la población que presentaban mayores dificultades para pedir ayuda.
Durante una conferencia de prensa realizada el martes 8 de septiembre en la Sala de Conferencias de la Subsecretaría de Prensa, Falcone explicó que uno de los principales ejes de trabajo había estado relacionado con la necesidad de promover el pedido de ayuda, particularmente entre los hombres.
“Pedir ayuda es diferente. Ahí los hombres piden menos ayuda y es eso lo que tenemos que trabajar”, señaló la coordinadora de la CAIS, al referirse a las estrategias que habían sido implementadas para alcanzar a la población adulta joven y masculina.
Jóvenes y hombres, entre los principales grupos de atención
Falcone explicó que las acciones de la Comisión habían puesto especial énfasis en desarrollar estrategias destinadas a llegar a la población adulta joven y masculina, consideradas subgrupos prioritarios dentro de las políticas de prevención.
En ese sentido, destacó que el abordaje había requerido una mirada amplia y articulada entre distintos sectores. La educación había sido considerada “el gran aliado” para las tareas de prevención, aunque el trabajo también había involucrado activamente al Ministerio de Desarrollo Social, la Secretaría de Prevención de Adicciones, el Instituto de Previsión Social (IPS), la Policía y otros actores vinculados a la atención y acompañamiento.
La articulación había incluido además la red de atención telefónica del IPS y los mecanismos de coordinación con los distintos organismos que intervenían frente a situaciones vinculadas con la conducta suicida.
Más de 6.000 capacitaciones en dos años
Uno de los datos destacados por Falcone había sido el alcance de las capacitaciones realizadas durante los dos años de trabajo de la Comisión de Abordaje Integral del Suicidio.
Según explicó, se habían concretado más de 6.000 capacitaciones durante ese período, con el objetivo de fortalecer las herramientas disponibles para la detección, prevención y abordaje de situaciones de riesgo.
La coordinadora sostuvo que el desafío había sido continuar trabajando en la misma dirección, pero también reforzar y ajustar los circuitos de atención en aquellos sectores donde se identificaban mayores necesidades.
“La idea es seguir trabajando en la misma dirección, reforzando y ajustando el circuito en los sectores en que nos parece que hay que reforzar”, había expresado.

Capacitación específica para profesionales de salud mental
Otro de los ejes señalados había sido la formación permanente de los profesionales de salud mental.
Falcone explicó que tanto durante ese año como el anterior se había desarrollado una estrategia específica de capacitación para profesionales, bajo la premisa de que quienes integraban los equipos de salud mental también debían contar con herramientas adecuadas frente al incremento de las demandas relacionadas con esta área.
En ese sentido, remarcó que la conducta suicida requería una capacitación especial, por lo que desde la CAIS se había promovido la formación constante de los profesionales.
La coordinadora vinculó esta necesidad con el aumento de las demandas en salud mental y sostuvo que esa realidad había requerido equipos “más preparados” y “más formados” para responder adecuadamente.
La importancia de la posvención y el acompañamiento territorial
Dentro del abordaje integral también había ocupado un lugar importante la posvención, es decir, las acciones de acompañamiento destinadas a personas, familias y comunidades afectadas por un suicidio.
Falcone destacó en este punto la participación de instituciones, asociaciones civiles y fundaciones que habían colaborado con las tareas de prevención y acompañamiento en distintos territorios.
Entre las organizaciones mencionadas se encontraban la Asociación Defender la Vida, el programa GEL y la Fundación Tenondé, a las que reconoció por el trabajo que habían desarrollado junto a la población y por su presencia territorial.
La coordinadora remarcó así que la prevención no había quedado limitada a los organismos estatales, sino que había requerido la participación de distintos actores de la sociedad civil.
Una jornada central en Posadas y actividades en el interior
En relación con las actividades previstas para septiembre, Falcone había confirmado que la jornada central se desarrollaría el jueves 10 de septiembre en la Plaza 25 de Julio de Posadas.
La actividad había convocado a instituciones del Estado y también a organizaciones privadas que participaban y colaboraban en las acciones de prevención.
La funcionaria había insistido en que el suicidio constituía una problemática que requería un abordaje intersectorial, por lo que la convocatoria había incluido a actores de distintos ámbitos.
Entre ellos se encontraban representantes de seguridad, justicia, educación, salud, IPS y prevención de adicciones, además de integrantes de organizaciones de la sociedad civil.
La propuesta no se había limitado a Posadas. Desde la Comisión también se había invitado a los municipios que integraban la red a organizar sus propias actividades destinadas a visibilizar la problemática y fortalecer la prevención en el interior de Misiones.

La CAIS aclaró que todavía no contaba con estadísticas comparativas
Consultada sobre las estadísticas de suicidio correspondientes a 2026, Falcone aclaró que los registros propios de la Comisión de Abordaje Integral del Suicidio todavía se encontraban en construcción.
Explicó que la CAIS había comenzado su trabajo en septiembre de 2024, por lo que al momento de la conferencia de prensa había cumplido dos años de funcionamiento, aunque no contaba todavía con dos años calendario completos de registros.
En consecuencia, la Comisión disponía de datos completos correspondientes a 2025, pero esos registros todavía no permitían establecer comparaciones suficientes para determinar incrementos o descensos.
“No nos permiten establecer comparaciones ni registros que nos dejen hablar de crecimientos o descensos”, había explicado Falcone.
De todos modos, señaló que esos primeros datos constituían una herramienta para orientar las políticas de prevención y permitían identificar líneas de trabajo hacia adelante.
“Todo el mundo tiene que pedir ayuda”
Más allá de los números, Falcone volvió a poner el énfasis en la necesidad de fortalecer el acceso a la ayuda y hacer conocer la red existente.
En ese sentido, había considerado prioritario continuar trabajando con jóvenes y hombres, pero también avanzar en una estrategia cultural que permitiera instalar la idea de que pedir ayuda debía ser una posibilidad para todas las personas.
“Trabajar con los hombres es llegar a que se entienda que todo el mundo tiene que pedir ayuda, que existe una red, que se conozcan los canales y los lugares donde se puede pedir ayuda”, había señalado.
La definición había sintetizado uno de los principales desafíos planteados por la CAIS: ampliar el conocimiento sobre las herramientas disponibles, fortalecer los vínculos y consolidar una red de prevención capaz de detectar situaciones de riesgo y acompañar a quienes necesitaran asistencia.
Bajo el lema “El silencio no protege, los vínculos sí”, las actividades de septiembre habían buscado precisamente instalar la prevención del suicidio como una responsabilidad colectiva, derribar mitos y generar espacios donde hablar de la problemática fuera entendido como una herramienta fundamental para salvar vidas.
Misiones: martes fresco y con buen tiempo, pero el miércoles llegan el calor y la inestabilidadhttps://t.co/9sF0hTBiAJ pic.twitter.com/epTcaWWNK2
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