Las principales consultoras privadas anticipan que la inflación de agosto volverá a ubicarse por debajo del 2%, luego del 2,1% registrado en julio. Las estimaciones ubican al Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre 1,4% y 1,9%, debido principalmente a una menor variación en alimentos y bebidas y a una moderación de algunos precios. El resultado definitivo será informado por el Indec el 10 de septiembre.
Entre las proyecciones más bajas se encuentra la de EcoGo, que estimó un aumento de entre 1,4% y 1,5% para el IPC de agosto. La consultora calculó además que los precios de alimentos y bebidas avanzaron apenas 1,1%, con mayor estabilidad hacia el final del mes.
Por su parte, C&T Asesores estimó una inflación general del 1,6%, aunque observó una mayor variación en alimentos, con un incremento de 1,9%, principalmente por el comportamiento de frutas y verduras.
Cuánto estimó cada consultora
Las distintas mediciones privadas mantienen sus pronósticos por debajo del 2%. Analytica proyectó una inflación del 1,7%, mientras que dentro de alimentos registró aumentos de 4,8% en verduras y 2,2% en pan y cereales.
En tanto, Abeceb calculó una suba del 1,8% para el nivel general de precios. La consultora señaló aumentos en algunos servicios regulados, entre ellos 10% en trenes, 4% en colectivos y 3% en el servicio de agua.
La Fundación Libertad y Progreso también estimó un IPC de 1,4%. Según su análisis, durante agosto comenzaron a desaparecer algunos efectos estacionales vinculados con las vacaciones de invierno que habían incidido sobre los precios durante julio.
En el extremo superior de las proyecciones aparece LCG, con una estimación del 1,9%. Para esta consultora, los alimentos tuvieron una variación moderada, con una suba de 0,8%, estabilidad en el precio de la carne y bajas en productos lácteos.
De esta manera, pese a las diferencias entre las mediciones, existe una coincidencia entre las consultoras: agosto habría registrado una inflación inferior a la de julio.
Las importaciones de alimentos también aumentaron
La evolución de los precios de los alimentos se produce en un contexto de mayor presencia de productos importados en el mercado argentino. De acuerdo con datos de la Secretaría de Industria y Comercio, las importaciones de alimentos y bebidas llegaron a USD 2.293 millones durante 2025, un 56,5% más que los USD 1.465 millones de 2024.
Durante el primer semestre de 2026, sin embargo, el ritmo de crecimiento se moderó. Según datos de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), las importaciones del sector registraron una caída interanual del 2,6%.
Desde la entidad señalaron que una parte importante de las compras externas corresponde a insumos y productos que Argentina no produce o cuya fabricación local es limitada. Entre ellos se encuentran cacao, café, determinadas frutas e insumos utilizados por la industria alimenticia.
A su vez, COPAL destacó el saldo comercial del sector: por cada dólar destinado a importaciones, la industria alimenticia argentina exporta aproximadamente USD 15.
Qué productos importados aumentaron su presencia
El crecimiento de las compras externas se concentró en diferentes productos que comenzaron a ganar espacio en las góndolas. Entre ellos se encuentran lácteos, fideos, panificados, galletitas y embutidos.
La mayor oferta también generó una mayor competencia con los productos nacionales y, en determinados casos, contribuyó a reducir algunos precios. Los fideos aparecen como uno de los ejemplos en los que la presencia de productos importados incrementó la competencia comercial.
El efecto que esta situación pueda tener sobre la inflación dependerá de la evolución de los costos internos, el tipo de cambio y la participación que alcancen los productos importados en el consumo local.
Por el momento, las proyecciones privadas anticipan que el IPC de agosto se ubicará por debajo del 2%, aunque el resultado final dependerá de la medición oficial que el Indec dará a conocer el 10 de septiembre.



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