Desde el 1 de septiembre, distintos servicios y gastos de los hogares argentinos tendrán nuevos valores como consecuencia de los mecanismos de actualización previstos para cada sector. Los principales aumentos alcanzarán al transporte público, las prepagas, los alquileres, los colegios privados y las tarifas de luz, gas y agua, con porcentajes diferentes según el servicio y la jurisdicción.
En el transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los colectivos que dependen de la Ciudad de Buenos Aires tendrán un incremento del 4,1%, mientras que las líneas de jurisdicción bonaerense subirán alrededor de 4,3%.
En los trenes metropolitanos también habrá una modificación. El boleto mínimo pasará de $420 a $480, lo que representa una suba del 14,29%.
En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo de colectivo con la tarjeta SUBE registrada quedará en $887,99, mientras que el valor para los recorridos más extensos superará los $1.138. En la Provincia de Buenos Aires, la tarifa mínima será de $1.158,97 y podrá alcanzar los $2.043,84 en trayectos superiores a 27 kilómetros.
El subte porteño también tendrá una actualización del 4,1%. El pasaje general con SUBE registrada costará $1.753, mientras que quienes utilicen una tarjeta sin registrar deberán pagar $2.541,10. El Premetro tendrá una tarifa de $613,55.
Otro de los sectores que aplicará aumentos será el de la medicina prepaga. Las principales empresas comunicaron incrementos que se ubican entre 1,9% y 3,11%, dependiendo de la compañía, el plan contratado y la zona del país.
OSDE aplicará subas de entre 1,9% y 2,3%; Swiss Medical aumentará sus cuotas un 2,2%; Sancor Salud tendrá incrementos de entre 2,41% y 3,11%; Galeno ajustará entre 2,3% y 2,8%, mientras que Omint aplicará una actualización de hasta 2,9%.
En los alquileres, el impacto dependerá de las condiciones establecidas en cada contrato. Los acuerdos que contemplan actualizaciones vinculadas al Índice de Precios al Consumidor (IPC) tendrán una nueva cuota determinada a partir de la inflación acumulada durante el período correspondiente.
También habrá modificaciones en los colegios privados que reciben subsidios estatales. En la Ciudad de Buenos Aires, los aranceles podrán aumentar hasta un 4,2%, mientras que en la Provincia de Buenos Aires se autorizó una suba del 2,5%. Las medidas alcanzarán a alrededor de 1,5 millones de estudiantes.
En cuanto a los servicios públicos, septiembre también tendrá cambios en las tarifas de electricidad y gas, aunque los nuevos cuadros tarifarios todavía debían ser definidos al momento de la publicación.
Para la electricidad, además, se modificará el esquema de subsidios. El límite de consumo alcanzado por el beneficio pasará de 300 a 150 kWh, por lo que algunos usuarios podrían afrontar un mayor costo en sus facturas.
El servicio de agua también tendrá una modificación. AySA dejará de aplicar desde septiembre el tope de aumento mensual del 3% que había regido entre mayo y agosto. El nuevo valor será determinado mediante el mecanismo de actualización establecido por el organismo regulador.
Así, el comienzo de septiembre estará acompañado por una nueva serie de incrementos que impactarán sobre distintos gastos mensuales, con efectos diferentes de acuerdo con el servicio contratado, la jurisdicción y el mecanismo de actualización correspondiente.



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