El coordinador del Observatorio Económico Kûmbykuaa de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNaM, Agustín Staudt , precisó en Radio Up que la inflación en la región NEA aumentó un 2,0% en julio respecto de junio, levemente por debajo del nivel nacional que registró un 2,1%, y acumuló una suba del 22,3% entre enero y julio, con un incremento interanual del 36,9%. El especialista atribuyó el comportamiento de los precios a un componente estacional vinculado al turismo y a las actualizaciones de servicios educativos formales, que tuvieron un rol preponderante en el mes.
Staudt explicó que las divisiones con mayores aumentos mensuales fueron Educación con un 7,5%, Recreación y cultura con un 4,0%, y Vivienda, agua, electricidad y gas con un 3,9%. En el extremo opuesto, Prendas de vestir y calzado no registró variaciones, mientras que Transporte y Bebidas alcohólicas y tabaco aumentaron un 1,3%.
El observatorio, que forma parte de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNaM, tiene como objetivo generar indicadores, concentrar información dispersa y aportar herramientas para la toma de decisiones en los ámbitos público y privado. La intención, según Staudt, es que empresarios, estudiantes, investigadores, funcionarios y ciudadanos puedan acceder a datos sistematizados en un mismo lugar para facilitar la lectura de tendencias y escenarios económicos.
Los rubros que impulsaron la inflación
El coordinador señaló que el componente estacional fue determinante en julio, especialmente por el turismo y las actualizaciones de los servicios educativos formales, como preescolar, primario, secundario y universitario. "Ese componente estacional no es que tenga una ponderación fuerte dentro del indicador general, sino que ahí tenés más que nada cuestiones de los servicios regulados, como energía, agua y gas, que sí tienen una ponderación fuerte en el nivel general", detalló Staudt.
En cuanto a los alimentos y bebidas, el especialista advirtió que el sector se encuentra rezagado, con un aumento de apenas 1,5%, lo que refleja la falta de actividad económica en el comercio interno. "Es un sector que no lo está pasando bien. Está bastante rezagado, por lo cual no es un dato alentador si se mira el funcionamiento actual de la coyuntura", sostuvo.
Staudt también se refirió a la situación de Prendas de vestir y calzado, que no registró variaciones, y explicó que es otro sector totalmente rezagado, sin capacidad de aumentar precios por la falta de actividad. "No está traccionando la actividad económica en general y, por lo tanto, no está viéndose ante la posibilidad de aumentar precios porque no está teniendo actividad. Es decir, no está vendiendo básicamente", señaló.
La confiabilidad del INDEC y las proyecciones
Consultado sobre la confiabilidad de las mediciones del INDEC, Staudt sostuvo que la información que calcula el organismo es fidedigna y creíble, aunque advirtió sobre posibles errores conceptuales al trasladar los datos al costo de vida de un hogar en particular. "Lo que pasa es que siempre hay una cuestión de quizás errores conceptuales que se trata de trasladar al costo de vida de un hogar o una persona en particular", afirmó.
En cuanto a las proyecciones para el cierre del segundo semestre, el coordinador anticipó que la inflación núcleo continuaría desacelerándose, aunque advirtió que esa proyección está atada a múltiples variables. "Uno espera que esa inflación se vaya desacelerando a lo largo del siguiente semestre. Pero está atada a muchas cuestiones: que el comercio interno siga rezagado, la evolución del precio del dólar y el ancla salarial", explicó.
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Staudt señaló que si el comercio interno se reactiva, podría generar un nuevo proceso inflacionario, al igual que una aceleración del tipo de cambio. "Si los salarios en términos reales comienzan a activarse de nuevo, te va a generar otra vez un proceso inflacionario que te va a romper todo tu pronóstico de acá a fin de año", concluyó.



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