El presidente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP), Enrique Bongers, lanzó una fuerte advertencia sobre el impacto que tiene el costo de la energía en la competitividad de las industrias de Misiones y aseguró que las empresas llegaron a un punto en el que ya no pueden continuar absorbiendo los incrementos sin comprometer su situación financiera.
“Con estas tarifas energéticas no podemos salir a competir ni con Brasil ni con Paraguay”, afirmó Bongers durante una entrevista en el programa “Realidad Mixta”, por Radio Up, donde detalló los aumentos registrados durante este año, reclamó mayor previsibilidad y transparencia en la conformación de las facturas y pidió abrir una discusión que involucre al Gobierno provincial, Nación, EMSA, las cooperativas y la Legislatura.
El planteo excede a la forestoindustria. Para el empresario, el problema atraviesa a buena parte del aparato productivo provincial debido a una característica estructural de Misiones: la dependencia prácticamente absoluta de la electricidad para sostener los procesos industriales ante la ausencia de gas natural. “Las industrias en la provincia de Misiones somos electrodependientes al 100%”, resumió.

Bongers: “Nos quedamos sin margen”
Uno de los datos centrales aportados por Bongers está relacionado con la magnitud de los incrementos que enfrentaron las industrias durante 2026.
Para los usuarios industriales de más de 300 kW, indicó un aumento acumulado del 38% en el valor del kilovatio y superior al 12% en potencia. A ello sumó el impacto de una resolución nacional relacionada con el costo de generación, que, según precisó, significó un incremento del 889% en ese componente para los grandes usuarios.
La situación tampoco resulta favorable para las industrias de menor escala. “En el caso de los menores de 300 KVA, que es, por ejemplo, una industria como la que tengo yo en la zona de Colonia Victoria, nosotros tuvimos este año un aumento de enero a junio del 24% de la potencia y del 46% solo este año del valor del kilovatio”, explicó.
El inconveniente, sostuvo, es que esos incrementos ya no pueden incorporarse directamente al precio final. “No podemos trasladar más estos aumentos a los costos, no los veníamos trasladando y no podemos trasladarlos a los precios de los productos”, señaló. Y sintetizó el escenario con una definición: “Nos quedamos sin margen”.

El costo energético comenzó a “ahogar” financieramente a las empresas
Bongers explicó que durante los últimos meses las industrias absorbieron incrementos energéticos y logísticos con el objetivo de conservar mercados y mantener su producción. Sin embargo, advirtió que ese mecanismo llegó a un límite.
El problema adquiere una dimensión adicional en las empresas exportadoras. Según explicó, una industria puede producir una carga, establecer su precio, exportarla y posteriormente encontrarse con una factura de electricidad varios millones de pesos superior a la esperada. “Nos llega la factura de energía el mes siguiente con 2, 3, 5 millones más caros. Entonces, esos valores no los pusimos en el costo de exportación, tampoco podemos ponerlos porque la madera tiene un precio internacional”, detalló.
El resultado, según su diagnóstico, es un progresivo deterioro financiero. “Seguimos absorbiendo esos aumentos haciendo que financieramente la empresa se empiece a ahogar, ahogar, ahogar. Esto viene ya de hace varios meses y es un combo muy complicado donde ya el industrial no puede seguir absorbiéndolo”, alertó.

“No tenemos previsibilidad sobre los aumentos”
Para el presidente de AMAYADAP, uno de los problemas centrales no está solamente en el valor de la electricidad, sino también en la falta de previsibilidad para calcular costos. “No tenemos previsibilidad sobre los aumentos”, afirmó.
La situación afecta especialmente a quienes necesitan establecer precios con anticipación o cerrar operaciones de exportación, debido a que los incrementos posteriores de la factura no pueden trasladarse a contratos ya establecidos.
De esta manera, el costo energético termina afectando simultáneamente rentabilidad, capacidad exportadora, planificación financiera y competitividad.
AMAYADAP pidió que EMSA y las cooperativas también se “eficienticen”
Bongers contó que participó de una reunión realizada en EMSA y organizada por la Confederación Económica de Misiones, de la que formaron parte diferentes entidades empresariales, entre ellas AMAYADAP y APICOFOM.
Durante ese encuentro, planteó la necesidad de constituir una mesa técnica y reclamó que las distribuidoras también revisen sus estructuras de costos. “Como nosotros los privados nos hemos eficientizado y llevamos al máximo posible la eficiencia, no podemos soportar más que nos trasladen solamente los aumentos”, sostuvo.
En esa línea, pidió que tanto EMSA como las cooperativas eléctricas avancen en sus propios procesos de optimización. “Tenemos que empezar a pedirles también a EMSA y a las cooperativas que piensen ellos también en eficientizarse de alguna manera y que no solo sea un traslado de costos”, afirmó.

Reclaman conocer cómo se compone realmente la factura eléctrica
Otro de los puntos centrales del planteo empresarial es la transparencia tarifaria. AMAYADAP reclama un informe que permita determinar con precisión cuánto corresponde al precio de la energía adquirida en el mercado mayorista y cuánto representan los distintos componentes que se agregan hasta conformar la factura final.
“Pedimos un informe: que se sinceren los números y a ver cuánto es el costo de la energía adquirida al mercado mayorista, cuánto es el costo de la potencia, cuánto es el costo del transporte, cuáles son los cargos adicionales, ajustes, diferencias, los sobrecostos”, enumeró Bongers.
Incluso sostuvo que existen cooperativas que continuarían cobrando conceptos provenientes de períodos anteriores. Por ese motivo, AMAYADAP pretende que la mesa técnica permita realizar una apertura detallada de todos los componentes tarifarios que llegan al sector forestoindustrial.
El reclamo llegó al Gobierno y a la Cámara de Representantes
Bongers informó además que AMAYADAP formalizó su preocupación mediante notas respaldadas por otras entidades empresariales de la provincia. Entre los acompañamientos mencionó a la Cámara de Comercio de Montecarlo, entidades vinculadas a la industria metalúrgica y la Cámara de Comercio de Leandro N. Alem, entre otras.
La presentación fue dirigida a diferentes autoridades provinciales, a EMSA, al gobernador y también a la Cámara de Representantes de Misiones.
Bongers explicó que pidió especialmente incorporar a la Legislatura porque cuenta con una comisión vinculada al área energética. “Son temas que también tienen que empezar a tratarse en las mesas de trabajo”, sostuvo.
La desventaja de Misiones: “No tenemos un metro de gas”
El presidente de AMAYADAP también puso el foco en una desventaja estructural que diferencia a Misiones de otros polos productivos del país.
Mientras industrias ubicadas en provincias como Santa Fe o Buenos Aires pueden utilizar gas para determinados procesos, las empresas misioneras dependen prácticamente por completo de la electricidad. “Nosotros no tenemos gas, no tenemos un metro de gas”, remarcó Bongers.
Por esa razón, sostuvo que las economías regionales misioneras parten de una posición desventajosa frente a industrias instaladas en otras zonas del país. A ello se agregan las grandes distancias respecto de los principales centros de consumo y los puertos, con el consiguiente incremento de los costos logísticos.

Una tarifa diferencial para las economías regionales
Ante ese escenario, Bongers planteó la necesidad de avanzar en una tarifa diferencial industrial para las economías regionales. “Estamos en zonas muy lejanas a los puertos, tenemos otros costos mayores que otras provincias y se nos suma lo energético”, argumentó.
El planteo involucra también al Gobierno nacional y a los organismos que intervienen en el mercado eléctrico. Para AMAYADAP, cualquier análisis de competitividad debería contemplar que una industria radicada en Misiones enfrenta condiciones diferentes a las de empresas ubicadas en los grandes centros productivos del país.
Misiones frente a Corrientes y Entre Ríos
Consultado sobre las diferencias con otras provincias, Bongers indicó que AMAYADAP cuenta con una mesa que trabaja específicamente sobre la estructura de costos.
Según señaló, Misiones estaría dentro de la media nacional en términos generales, aunque existen casos concretos en los que industrias instaladas en Corrientes o Entre Ríos pagan menos por la energía que establecimientos similares ubicados en territorio misionero.
Esa situación reforzó el pedido para analizar técnicamente cada componente de la tarifa. “Vemos que hay diferencia de precios. Por eso lo que nosotros queremos es esa mesa técnica para que se sinceren justamente esos costos”, señaló.
“No podemos competir ni con Brasil ni con Paraguay”
La discusión adquiere una relevancia especial por la ubicación fronteriza de Misiones. Para Bongers, si se pretende que las industrias provinciales aumenten su capacidad exportadora, primero deben existir condiciones que les permitan competir.
“Lo que nosotros necesitamos es que nuestras industrias sean competitivas. Nos piden que nos reconvirtamos, que salgamos a exportar, pero con estas tarifas energéticas no podemos salir a competir ni con Brasil ni con Paraguay”, afirmó.
El titular de AMAYADAP consideró que la discusión energética en Misiones quedó rezagada y planteó la necesidad de avanzar hacia nuevas fuentes eficientes de generación que permitan reducir costos. “Hay que empezar a hablar de nuevas fuentes de generación de energía eficiente, de bajar los costos de generación para poder salir con mejores números desde la provincia tanto al mercado interno como al externo”, planteó.
El IVA de la energía, otro componente bajo cuestionamiento
Bongers también introdujo en la discusión la carga impositiva incluida en las facturas. Según explicó, la energía utilizada por las industrias está alcanzada por un IVA del 27%, además de otros componentes tributarios.
Para el empresario, allí existe otro espacio en el cual el Gobierno nacional podría intervenir para aliviar los costos productivos. “Nación podría darnos una mano con el tema del IVA de la factura. Ese IVA podría disminuirnos un poco el valor de la factura”, sostuvo.
También señaló una dificultad particular de las empresas exportadoras: acumulan créditos fiscales de IVA que no consiguen recuperar mientras deben seguir pagando el 27% correspondiente a la electricidad.

Corpus y el reclamo de que la energía producida beneficie a Misiones
Sobre el regreso de la discusión acerca de una eventual represa de Corpus, Bongers planteó que cualquier proyecto futuro debería garantizar beneficios concretos para los misioneros.
Su posición es que, si la provincia participa de la generación energética, esa condición debe reflejarse posteriormente en las tarifas. “Ojalá que esto sea beneficioso el día de mañana para la provincia, que en los contratos justamente se vea en las facturas de los misioneros y de los industriales ese beneficio”, expresó.
El presidente de AMAYADAP insistió en que el problema no se limita a los aserraderos o a la forestoindustria. También alcanza a sectores metalmecánicos y otras actividades fabriles que demandan grandes cantidades de electricidad y generan puestos de trabajo.
El mensaje planteado por Bongers en “Realidad Mixta”, por Radio Up, apunta así a abrir una discusión integral sobre el modelo energético provincial: transparentar los costos, mejorar la eficiencia de las distribuidoras, revisar impuestos, conseguir mayor previsibilidad, analizar una tarifa diferencial y desarrollar nuevas fuentes de generación.
Para AMAYADAP, el desafío ya no pasa únicamente por cuánto cuesta producir dentro de Misiones. La cuestión central es si ese costo permite que una industria misionera pueda mantenerse, invertir, generar empleo y disputar mercados fuera de la provincia. Y en ese escenario, Bongers dejó su advertencia más contundente: con el actual peso de las tarifas energéticas, competir con Brasil y Paraguay se vuelve cada vez más difícil.



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