Cuando una persona desaparece, no es necesario esperar 24 ni 48 horas para denunciar. La búsqueda comienza inmediatamente y las primeras horas pueden resultar determinantes para orientar el operativo.
Desde el primer momento, los investigadores reconstruyen los últimos movimientos de la persona, sus vínculos, posibles recorridos y comunicaciones. Esa información permite establecer hipótesis iniciales y definir dónde concentrar los primeros recursos.
En lo que va de 2026, este mecanismo se activó ante casi 500 denuncias por personas con paradero desconocido. En la mayoría de los casos, las personas fueron encontradas durante las primeras 24 horas.
En ese esquema cumple un rol central la División Búsqueda de Personas con Paradero Desconocido, a cargo del comisario Javier Romero. El equipo de profesionales asiste a las distintas dependencias policiales de la provincia y coordina los recursos de acuerdo con las características de cada investigación. “Las primeras horas son fundamentales, las personas entendieron que no hay que esperar para denunciar. Cada dato que aporta la familia nos permite orientar los recursos y definir dónde buscar. Hay casos que se resuelven rápidamente y otros que llevan años, pero mientras exista una línea para investigar, el trabajo continúa”, explicó Romero.

Cada desaparición requiere una estrategia diferente
No todas las búsquedas tienen las mismas características. Por eso, los operativos se diseñan a partir de la información disponible y pueden incluir rastrillajes, controles vehiculares, entrevistas, consultas en hospitales, análisis de cámaras de seguridad y redes sociales, entre otras herramientas.
A esas tareas se suman investigadores y unidades especializadas como Cibercrimen y el uso de drones, además de otros recursos tecnológicos y operativos disponibles en la provincia.
La premisa es concentrar rápidamente la información, el personal y la tecnología en aquellos lugares donde puedan resultar más efectivos.
Del monte de Colonia Delicia a las calles de Posadas
Los últimos operativos muestran la diversidad de escenarios que deben afrontar los equipos policiales.
En Colonia Delicia, distintas unidades participaron durante varios días de la búsqueda de un ciudadano paraguayo de 57 años que se había internado en una extensa zona de monte.
El operativo demandó el despliegue de equipos terrestres que avanzaron mediante cuadrículas, con apoyo de drones y sistemas de comunicación que permitieron mantener conectadas a las patrullas en un terreno de difícil acceso.
Finalmente, el hombre fue localizado con vida, a unos 20 kilómetros del lugar donde había comenzado la búsqueda.
Casi en simultáneo, en Posadas, distintas dependencias desplegaron durante varias horas otro operativo para encontrar a tres menores que se habían ausentado de un hogar.
En ese caso, las recorridas, las entrevistas y el análisis de la información permitieron reconstruir sus movimientos hasta ubicarlas en buen estado de salud.
Dos situaciones completamente diferentes terminaron abordadas bajo una misma lógica: reunir rápidamente información, personal y herramientas para determinar dónde y cómo buscar.

Tecnología, investigación y coordinación entre jurisdicciones
Cuando una búsqueda presenta mayor complejidad, el dispositivo incorpora a otras áreas especializadas.
Entre ellas se encuentran la Dirección de Cibercrimen y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC), que pueden intervenir de acuerdo con las características de cada caso.
También puede ser necesario ampliar la búsqueda fuera de Misiones. Cuando existen indicios de que una persona pudo haber salido de la provincia, se articulan acciones con otras jurisdicciones mediante sistemas federales como SIFCOP y SIFEBU.
De esta manera, una denuncia que comienza en una dependencia policial de una localidad misionera puede convertirse en un operativo que involucre recursos y organismos de distintos puntos del país.

Las búsquedas no tienen fecha de vencimiento
Otro de los aspectos destacados por la Policía es que las investigaciones no caducan simplemente por el paso del tiempo.
Durante este año se lograron resolver casos que permanecían abiertos desde hacía varios años. El seguimiento de las investigaciones y la aparición de nuevas líneas de trabajo pueden permitir retomar una búsqueda y encontrar respuestas incluso mucho tiempo después de la denuncia inicial.
“Mientras exista una línea para investigar, el trabajo continúa”, resume Romero.
Qué información puede ser clave para encontrar a una persona
Ante la desaparición o el desconocimiento del paradero de una persona, la recomendación es realizar la denuncia inmediatamente en cualquier dependencia policial.
Para orientar la búsqueda, cualquier información puede ser relevante. Entre los datos que pueden aportar las familias se encuentran:
- Una fotografía reciente de la persona.
- La vestimenta que llevaba al momento de ausentarse.
- Lugares que frecuentaba.
- Contactos y vínculos personales.
- Información sobre sus redes sociales.
- Posibles recorridos.
- Comunicaciones recientes.
- Cualquier dato relacionado con sus últimos movimientos.
La información aportada por familiares y allegados se suma además a la colaboración de la comunidad y a la difusión de las búsquedas mediante los canales oficiales.
En una investigación de estas características, un dato que puede parecer menor puede convertirse en una pieza fundamental para reconstruir los movimientos de una persona y orientar un operativo.
Por eso, ante una desaparición, cada minuto cuenta. La denuncia inmediata permite poner en marcha cuanto antes los recursos disponibles y aumentar las posibilidades de establecer el paradero de la persona.
Caso Dulce María: “Hay claras sospechas” de explotación sexual y esperan los resultados de ADNhttps://t.co/a5o3TKNrzt pic.twitter.com/cU96a1LTop
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