Lo que comenzó como una ocurrencia para escapar de los tradicionales videos gastronómicos terminó convertido en un fenómeno que mezcla humor, redes sociales, calvicie, barba y sentido de pertenencia. Javier “Java” Pez, influencer cordobés y creador de los encuentros de “pelados con barba”, relató en el programa Arriba la radio, por Radio Up, cómo surgieron las multitudinarias reuniones que comenzaron a viralizarse y que ahora amenazan con extenderse a diferentes puntos del país.
La historia nació casi accidentalmente. Java Pez se dedica a producir contenido gastronómico y turístico y había sido convocado para mostrar la propuesta de un bodegón. El problema era cómo enseñar toda la carta sin repetir el formato habitual de un influencer probando plato detrás de plato.
Entonces apareció una idea: reunir a diez pelados con barba, vestirlos de manera similar y hacer que cada uno presentara una comida diferente. “Digo: si voy con nueve pelados más y digo ‘10 pelados con barba invaden un bodegón’ y cada uno muestra un plato”, recordó. La propuesta convenció al comercio y el grupo salió a la calle. El efecto fue inmediato: diez hombres pelados y con barba caminando juntos llamaron la atención de quienes estaban alrededor, comenzaron las filmaciones espontáneas y Pez detectó que había encontrado algo mucho más grande que un contenido gastronómico.

De diez pelados a más de mil interesados
El crecimiento fue vertiginoso. Después de aquella primera experiencia llegaron convocatorias de 30, 40, 50, 60 y 80 participantes. “Me han escrito más de 1000 pelados”, reveló Pez, quien explicó que decidió administrar el crecimiento para evitar que las convocatorias se descontrolen.
La próxima apuesta será todavía mayor: el 22 de agosto buscarán reunir a 120 pelados en una sala de cine para ver La Odisea. “El 22 de agosto vamos 120 pelados, invaden una sala de cine y vamos a ver La Odisea”, anticipó durante la entrevista. Incluso bromeó con la posibilidad de ampliar algún día la convocatoria más allá de quienes llevan barba: “Quién te dice si nos ponemos a juntar pelados, pelados, no sé, creo que rompemos el récord Guinness”.
La dimensión que adquirió el fenómeno quedó reflejada también en encuentros anteriores. Pez aclaró, por ejemplo, que para una de las reuniones hubo 600 inscriptos, aunque finalmente limitaron la participación a 80 porque el encuentro incluía comida y debían manejar una cantidad razonable de asistentes.
Videos con más de 10 millones de reproducciones
Una de las claves de la viralización es que el contenido no depende exclusivamente de lo que publica el propio influencer. La imagen de decenas de pelados reunidos en espacios públicos genera una reacción espontánea: la gente saca el celular, filma, publica el video y se pregunta qué está sucediendo. “Hay videos que tienen más de 10 millones de vistas”, aseguró Pez.
Recordó incluso una situación en la que un colectivo se detuvo frente al grupo y todos terminaron subiéndose al vehículo. Según explicó, esos episodios son los que posteriormente circulan por TikTok y otras plataformas, multiplicando el alcance de las reuniones mucho más allá de las cuentas oficiales.
El humor como regla fundamental
Detrás de la imagen viral existe además una suerte de código interno. Para Java Pez, si hay algo que no puede faltar en los encuentros es el humor y la capacidad de reírse de uno mismo.
La movida juega deliberadamente con todos los estereotipos alrededor de la calvicie. “Contra el mito de que el pelado siempre es medio ortiva, el pelado botón, el amor que corre en las peladas y lo que nos reímos de nosotros mismos es genial”, afirmó.
Los participantes llevan pelucas, peines, gel y otros elementos que justamente no necesitarían. Incluso contó que entre los integrantes existe un hombre cuyo apellido es Calvo, una coincidencia que naturalmente terminó incorporándose a las bromas. “La gente que pasa tira chistes, nadie se lo toma mal, es todo muy divertido. Yo creo que si hay algo que no puede faltar en las juntadas es el humor”, resumió.
Ver esta publicación en Instagram
El día que Java descubrió que era pelado
Pero detrás de las bromas también aparece una experiencia personal. Java Pez tiene 42 años y reconoció que asumir la caída del cabello no fue algo inmediato. Su momento decisivo ocurrió alrededor de los 32 años, mientras estaba en un supermercado. Al observar las imágenes de una cámara de seguridad vio desde atrás a un hombre con una marcada pérdida de cabello y pensó que debería raparse.
Segundos después descubrió que estaba hablando de él mismo. “Dije: ‘Ah, soy yo que ando por la calle así con 32 años’. Listo, me empecé a pelar a cero”, recordó. Desde entonces se rapa aproximadamente dos veces por semana.
La barba apareció después como parte de su imagen. Llegó a llevarla durante años hasta que realizó una promesa vinculada con Belgrano de Córdoba: si el club salía campeón, se la quitaría. El título llegó y Pez cumplió. Ahora volvió a dejarla crecer, aunque la mantiene más corta.
Un mensaje para quienes todavía no se animan a raparse
Consultado en Radio Up sobre qué le diría a quienes comienzan a perder el cabello pero todavía se resisten a raparse, Pez reconoció que es una decisión personal y que él mismo necesitó tiempo para asumirla. “Yo siempre lo digo, a mí me costó”, admitió.
Su consejo pasa fundamentalmente por aceptar el cambio y quitarle dramatismo: “Yo creo que cuanto antes lo asuman y le pongan onda y organicen una juntada de pelados, la van a pasar mejor y van a encontrar ese abrazo fraterno en los pelados del barrio”.
Ese componente terminó transformando una acción pensada originalmente para las redes en una comunidad informal que se reconoce a partir del humor compartido.
Rosario, Mendoza y Buenos Aires quieren sus propios encuentros
El éxito cordobés ya comenzó a despertar interés en otras provincias. Pez aseguró que recibe mensajes desde Rosario, Mendoza, Buenos Aires y distintas ciudades del país para organizar experiencias similares. Su idea es que aparezcan referentes locales capaces de organizar sus propias sedes y, eventualmente, avanzar hacia un gran encuentro nacional.
“De a poco se van juntando y le ponen onda, le ponen humor”, explicó. Buenos Aires aparece como uno de los próximos destinos posibles. Allí no solamente recibió pedidos de interesados sino también propuestas de comercios que se ofrecen a recibir y alimentar a los participantes.
“En cualquier momento vamos a organizar la de Buenos Aires, que ya me están insistiendo demasiado”, anticipó.
Ver esta publicación en Instagram
¿Habrá encuentro de pelados en Misiones?
Durante la entrevista también apareció la posibilidad de trasladar el fenómeno a Misiones. Ante la propuesta de organizar alguna convocatoria en Posadas o Puerto Iguazú, Pez recordó sus viajes por la provincia y su relación turística con la región.
Contó que suele viajar en automóvil hacia Brasil y que en algunas oportunidades aprovechó el recorrido para regresar pasando por las Cataratas del Iguazú, cuya “fuerza” y “potencia” calificó como “abrumadora”. Además, reveló que tiene otro destino misionero pendiente: los Saltos del Moconá.
“Me quedó pendiente eso, así que en cualquier momento hablo de vuelta con la gente de Posadas y me voy para allá”, señaló.
Por ahora, el calendario tiene una cita inmediata: 120 pelados reunidos el 22 de agosto en una sala de cine. Pero el crecimiento de las convocatorias y los pedidos que llegan desde distintos puntos del país indican que aquella ocurrencia de juntar a diez hombres con barba para promocionar los platos de un bodegón ya se convirtió en algo bastante más grande.
Entre pelucas, peines que nadie necesita, bromas y millones de visualizaciones, Java Pez encontró una fórmula sencilla: transformar algo que para muchos puede generar inseguridad en un motivo para encontrarse, reírse y construir comunidad.



//



