El Gobierno de Misiones comenzó a desplegar un plan preventivo para reducir el impacto que podría generar el fenómeno climático de El Niño sobre uno de los principales motores económicos de la provincia: el turismo.
Así lo confirmó el ministro José María Arrúa durante una entrevista en Arriba la Radio, por Radio Up, donde explicó que el trabajo conjunto con emprendedores y operadores turísticos ya se encuentra en marcha. "Queremos que sepan que no solamente estamos preocupados, sino ocupados para que el impacto sea lo más previsible posible", afirmó.

Monitoreo permanente de ríos y arroyos
El funcionario explicó que el monitoreo hidrológico ya comenzó y que la principal atención está puesta sobre la cuenca del río Uruguay y distintos arroyos de la provincia.
Advirtió que los pronósticos indican un escenario complejo y que el fenómeno apenas comienza. "Estamos monitoreando permanentemente el comportamiento del río Uruguay y los arroyos. Recién estamos entrando en esta etapa y todavía falta mucho", sostuvo.
La preocupación en El Soberbio
Uno de los puntos más sensibles es la zona de El Soberbio y los Saltos del Moconá. Arrúa relató que recorrió recientemente distintos emprendimientos turísticos y que muchos empresarios ya comenzaron a planificar cómo proteger sus instalaciones.
Incluso contó el caso de un complejo turístico construido a la vera del río Uruguay cuyos propietarios habían elevado parte de su infraestructura tras la histórica crecida de 2014.
Sin embargo, las nuevas proyecciones indican que el nivel del agua podría superar incluso esa referencia. "Nos decían que esta vez tendrán que desmontar todo y trasladarlo porque el agua podría llegar a niveles superiores a los previstos", explicó.

El verdadero desafío aparece cuando baja el agua
Para el ministro, el mayor problema no será únicamente la inundación, sino la recuperación posterior.
Indicó que el Gobierno trabaja para generar herramientas que permitan acelerar la reactivación de los establecimientos una vez que retroceda el río. "La preocupación es qué pasa después: si resistieron las estructuras, las bombas de agua, la instalación eléctrica y cuánto tiempo llevará volver a abrir", señaló.
Moconá apuesta a mucho más que los saltos
Frente a la incertidumbre climática, Arrúa sostuvo que Misiones viene fortaleciendo una estrategia basada en la experiencia de naturaleza.
Explicó que la oferta turística de la Reserva de Biosfera Yabotí incluye observación de aves, senderismo, kayak, tirolesas, turismo aventura y múltiples actividades vinculadas a la selva. "Hoy el producto es la experiencia de naturaleza. Si los Saltos del Moconá están visibles es un plus, pero no es el único atractivo que tiene la zona", remarcó.
Cataratas mantiene abierta la mayor parte de su oferta
En ese mismo sentido, el ministro aclaró que el cierre temporal del circuito Garganta del Diablo no implica el cierre del Parque Nacional Iguazú.
Recordó que permanecen habilitados el resto de los circuitos y confirmó además la continuidad de actividades especiales como los paseos de luna llena y los recorridos al atardecer. "Se cerró únicamente el circuito Garganta del Diablo. Toda la demás oferta turística continúa disponible", afirmó.

Vacaciones de invierno: casi 70% de ocupación
Respecto del balance de la temporada invernal, Arrúa indicó que Misiones alcanzó una ocupación hotelera cercana al 70%.
Consideró que el resultado es positivo dentro del contexto económico actual, aunque reconoció que todavía está lejos del nivel de rentabilidad que necesita el sector. "En un contexto económico complejo es un número bueno, aunque claramente todavía no alcanza para que la actividad sea plenamente rentable", sostuvo.
El ministro explicó que agosto comenzará con mejores perspectivas gracias al calendario de congresos, eventos deportivos, la Fiesta Nacional del Inmigrante, competencias automovilísticas y otras actividades programadas para el segundo semestre.
Un sabor "agridulce" por el cierre del Hotel Maiteí
Pese al nivel de ocupación alcanzado, Arrúa reconoció que la temporada dejó un fuerte impacto emocional por el cierre del Hotel Maiteí.
Recordó que unas veinte familias perdieron su fuente laboral y aseguró que el Gobierno acompañó el proceso junto con el sindicato gastronómico. "Las vacaciones tuvieron un sabor amargo por el cierre del Maiteí. Estamos hablando de más de veinte familias que quedaron sin trabajo y eso es una señal de cómo está el sector", manifestó.

El turismo también siente la desaceleración económica
El ministro reconoció que el turismo comenzó a mostrar señales de deterioro luego de haber sido uno de los últimos sectores en resistir la caída de la actividad.
Indicó que varias provincias enfrentan situaciones similares y advirtió que persiste un elevado nivel de incertidumbre entre pequeños emprendimientos, especialmente en la zona centro y el Alto Uruguay.
También lamentó la ausencia de programas nacionales de incentivo a la demanda, como ocurrió con el PreViaje en años anteriores. "Hoy es muy difícil plantear herramientas de ese tipo porque el Gobierno nacional considera que la situación está bien y eso hace más complejo encontrar respuestas", expresó.



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