Los siniestros viales representan para el sistema sanitario de Misiones un desafío que no termina cuando una ambulancia traslada a los heridos ni cuando concluye la atención de emergencia. Rehabilitación, tratamientos prolongados, costos médicos, seguros, pérdida de capacidad laboral y consecuencias sobre la vida cotidiana forman parte de un impacto mucho más amplio.
Así lo planteó el ministro de Salud Pública, Héctor González, durante una entrevista con Arriba la radio, por Radio Up, al analizar la respuesta del sistema sanitario provincial frente a accidentes de magnitud y la preocupación por la siniestralidad vial.
El funcionario explicó que se trata de un problema instalado desde hace tiempo en la agenda sanitaria. “Es un tema que viene hace mucho tiempo, que ocupa la agenda en una etapa importante en todos los sentidos”, afirmó.

El costo sanitario no termina en la emergencia
González remarcó que analizar un siniestro únicamente por la cantidad de víctimas fatales o heridos durante las primeras horas deja afuera una parte sustancial del problema. “No solo lo que significa un accidente de tránsito en sí, el hecho en sí, sino lo que es después”, señaló.
El ministro enumeró algunas de esas consecuencias: “Esa persona que tuvo un accidente, cómo se recupera, el tiempo que lleva de recuperación, los costos, los seguros y muchas veces gente que inclusive queda imposibilitada de seguir trabajando y llevar una vida social, de trabajo”.
La recuperación puede requerir internaciones, cirugías, rehabilitación y seguimiento médico durante períodos prolongados. Pero el impacto también se traslada hacia el ámbito económico y familiar cuando las lesiones afectan la capacidad de una persona para volver a trabajar.
Por eso, González ubicó a la siniestralidad vial no solamente como una problemática de seguridad vial, sino también como un asunto sanitario y social.

Salud y Educación llevan la prevención a las escuelas
Frente a ese escenario, el Gobierno provincial comenzó a incorporar acciones preventivas en establecimientos educativos. González confirmó que existen actividades conjuntas entre las áreas de Salud y Educación para abordar la problemática. “Se empezaron a dar charlas en algunos lugares, en algunos colegios, junto con Educación”, indicó.
El ministro definió la siniestralidad vial como una “preocupación y una ocupación” del Gobierno de Misiones y destacó la necesidad de trabajar preventivamente antes de que las consecuencias lleguen al sistema de emergencias y a los hospitales.
La estrategia incorpora así un componente educativo a la capacidad asistencial desplegada después de cada siniestro.

La respuesta ante accidentes de gran magnitud
Durante la entrevista, González fue consultado por episodios recientes que obligaron a desplegar simultáneamente recursos sanitarios, ambulancias y diferentes hospitales. El ministro destacó la capacidad de coordinación alcanzada entre Salud Pública, Policía y Bomberos ante emergencias de magnitud.
Sobre uno de los siniestros mencionados durante la entrevista, señaló que “el sistema de salud trabajó muy bien” y recordó otros episodios graves en los que fue necesario desplegar una respuesta coordinada.
Para González, estas experiencias permitieron fortalecer la preparación de los equipos. “Creo que en ese aspecto estamos muy bien entrenados”, afirmó.
Fortalecer el 107 en puntos estratégicos del interior
Uno de los objetivos del Ministerio pasa ahora por profundizar la capacidad de respuesta de emergencias en ciudades estratégicamente distribuidas en la provincia. González mencionó particularmente Puerto Rico, Eldorado, Puerto Iguazú y San Vicente como puntos donde pretende fortalecer el sistema 107.
“La idea es justamente fortalecer esos lugares como Puerto Rico, Eldorado, Iguazú, San Vicente con los 107, que tengan esa respuesta rápida como lo venimos haciendo”, explicó.
La distribución territorial resulta determinante frente a los siniestros viales, donde los tiempos transcurridos entre el hecho, la llegada de los equipos de emergencia, la estabilización del paciente y su ingreso a un establecimiento sanitario pueden resultar críticos.
Por eso, la estrategia busca consolidar nodos de respuesta en distintas regiones en lugar de concentrar toda la capacidad en Posadas.

Coordinación con Policía y Bomberos
El fortalecimiento del 107 se complementa con el trabajo conjunto con otros organismos que intervienen durante las emergencias.
González destacó específicamente la articulación con Bomberos y la Policía de Misiones, fundamental cuando existen múltiples víctimas, personas atrapadas o necesidad de organizar derivaciones simultáneas hacia distintos establecimientos.
El ministro sostuvo que esa coordinación ya fue puesta a prueba frente a siniestros graves y valoró la respuesta alcanzada.
El desafío, sin embargo, excede la capacidad de actuar una vez ocurrido el accidente. La definición del titular de Salud Pública plantea dos líneas paralelas: fortalecer la emergencia sanitaria para reducir las consecuencias inmediatas y profundizar la prevención para disminuir la cantidad y gravedad de los siniestros.
En ese esquema, las charlas junto a Educación apuntan a trabajar sobre la prevención, mientras que la expansión y fortalecimiento del 107 busca mejorar la respuesta territorial cuando la emergencia ya ocurrió.
Porque, como advirtió González, detrás de cada accidente grave puede comenzar un proceso sanitario mucho más largo: internación, recuperación, rehabilitación y, en determinados casos, consecuencias laborales y sociales capaces de modificar definitivamente la vida de una persona y su familia.



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