El Gobierno nacional impulsa una nueva etapa de diálogo con 13 provincias y la Ciudad de Buenos Aires, en un cambio de estrategia que prioriza la construcción de consensos con los gobernadores. La iniciativa busca fortalecer el respaldo parlamentario para avanzar con las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei durante el segundo semestre y, al mismo tiempo, comenzar a delinear el escenario político rumbo a las elecciones de 2027.
Desde el entorno presidencial sostienen que los acuerdos no serán uniformes, sino que se definirán "provincia por provincia", según las características políticas de cada distrito. Entre las jurisdicciones con las que el oficialismo mantiene conversaciones figuran Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, Chaco y San Luis, además de la Ciudad de Buenos Aires.
Un integrante de la mesa política del oficialismo explicó a Noticias Argentinas: "Hay 13 gobernadores con problemas de plata, pero no es nada nuevo. ¿Por qué se acercan ahora y no antes? ¿No será que ven que las cosas no van mal?"
La administración libertaria divide sus objetivos para la segunda mitad del año en tres ejes principales: avanzar con la agenda de reformas del Poder Ejecutivo, comenzar la planificación política hacia los comicios presidenciales de 2027 y consolidar acuerdos con los mandatarios provinciales que faciliten ambos procesos.
A diferencia de la estrategia aplicada durante 2025, cuando el objetivo era fortalecer exclusivamente el sello de La Libertad Avanza, el Gobierno ahora se muestra dispuesto a explorar distintos formatos de entendimiento electoral. Entre las alternativas analizadas aparecen listas compartidas, acuerdos limitados a las categorías legislativas o mecanismos de convivencia política que eviten confrontaciones directas en determinados territorios.
En la Casa Rosada consideran que varios gobernadores ya demostraron su acompañamiento al Poder Ejecutivo en distintas votaciones legislativas, un escenario que favoreció la apertura de nuevas negociaciones. También destacan el rol del jefe de Gabinete, Diego Santilli, en el fortalecimiento del diálogo con las provincias, mientras que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, continuará recorriendo el interior del país para profundizar esos vínculos.
En el oficialismo entienden que el éxito de la segunda mitad del mandato dependerá no solo del impulso de las reformas económicas, sino también de garantizar una mayoría legislativa y consolidar alianzas políticas con las provincias. El principal desafío será sostener esos acuerdos en el Congreso sin que las futuras negociaciones electorales alteren el equilibrio alcanzado antes del inicio formal de la campaña hacia 2027.



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