El balance oficial difundido este jueves por las autoridades venezolanas informó que 3.889 personas murieron y casi 17.000 resultaron heridas tras los dos terremotos que afectaron al país el 24 de junio. Los movimientos sísmicos, de magnitud 7,2 y 7,5, provocaron graves daños, especialmente en el estado de La Guaira, donde continúan las tareas de asistencia y reconstrucción.
De acuerdo con el informe presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, los sismos dejaron además 17.907 personas sin vivienda, como consecuencia de los importantes daños registrados en distintas localidades.
Uno de los sectores más afectados fue La Guaira, donde más de 800 edificios sufrieron daños estructurales, de los cuales 190 colapsaron por completo, incrementando el impacto del desastre sobre la población.
En paralelo, la encargada del régimen venezolano, Delcy Rodríguez, solicitó la liberación de recursos financieros del país que permanecen bloqueados en el exterior para destinarlos a las tareas de recuperación y asistencia a los damnificados.
Al mismo tiempo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) impulsa una campaña para reunir casi 300 millones de dólares destinados a atender la emergencia humanitaria y colaborar con la reconstrucción de las zonas afectadas.
Por otra parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene conversaciones con Venezuela para evaluar mecanismos que permitan liberar activos financieros del país con el objetivo de fortalecer la respuesta frente a las consecuencias de los terremotos, según informó la portavoz del organismo, Julie Kozack.



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