La industria textil argentina continúa profundizando su crisis y atraviesa uno de los escenarios más complejos de los últimos años. Un informe elaborado por la Fundación Pro Tejer reveló una fuerte caída de la producción, un desplome en el uso de la capacidad instalada, el cierre de empresas y la pérdida de más de 24.000 puestos de trabajo registrados, en un contexto marcado por el bajo consumo interno y el crecimiento de las importaciones.
Según el Boletín Económico Sectorial de la entidad, la actividad textil registró en abril una caída interanual del 23%, mientras que, en comparación con los niveles de 2023, el retroceso alcanza el 31%.
La situación también impactó sobre la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado, cuya producción descendió 8,8% interanual y acumula una baja del 15,4% durante el primer cuatrimestre del año.
Seis de cada diez máquinas permanecen paradas

Como consecuencia de la retracción de la actividad, las fábricas textiles trabajan con niveles mínimos de utilización de su capacidad instalada.
Durante el primer cuatrimestre de 2026, el sector operó apenas al 36,6% de su capacidad, lo que significa que seis de cada diez máquinas permanecieron sin actividad.
Desde la Fundación Pro Tejer señalaron que se trata del nivel más bajo de utilización de la capacidad instalada para este período del año desde que existen registros, con la única excepción de los meses afectados por la pandemia de COVID-19.
Cierre de empresas y pérdida de empleo
El deterioro de la actividad también se refleja en la estructura empresarial.
Desde diciembre de 2023 cerraron 874 establecimientos productivos vinculados a la cadena textil, de indumentaria, cuero y calzado, lo que representa una reducción del 14% en la cantidad de empresas del sector.
En paralelo, la actividad lidera la caída del empleo privado registrado en Argentina.
El informe indica que el empleo asalariado formal en la cadena textil se redujo un 20% respecto de diciembre de 2023, con una pérdida de 24.097 puestos de trabajo directos, superando incluso el retroceso registrado en la construcción, que alcanzó el 11%.
En términos generales, la industria manufacturera perdió más de 76.000 empleos en ese mismo período.
Precios por debajo de la inflación y rentabilidad en retroceso

Pese al complejo escenario, los precios de la indumentaria continúan creciendo por debajo de la inflación general.
En mayo de 2026, el rubro prendas de vestir y calzado registró un aumento del 0,3% mensual y del 12% interanual, muy por debajo de la inflación general, que alcanzó el 2,1% mensual y el 33,2% interanual.
Desde la Fundación Pro Tejer interpretaron que esta situación responde a la necesidad de las empresas de desprenderse de su stock para afrontar los costos operativos.
Según el informe, las compañías “están rematando stocks, evidenciado en la suba de precios de indumentaria por debajo de la inflación, para poder afrontar los costos fijos”, al tiempo que advirtieron que “la rentabilidad de la cadena se encuentra afectada”.
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Más importaciones y menos producción nacional
El reporte también muestra un cambio en la composición del mercado interno.
Mientras las ventas de indumentaria en los centros comerciales descendieron 4% interanual, el consumo se orienta cada vez más hacia productos importados.
En materia de comercio exterior, las importaciones del sector presentaron un comportamiento dispar. Por un lado, el ingreso de materias primas e insumos textiles cayó 19% en toneladas, producto de la menor actividad industrial. Sin embargo, las compras de productos terminados alcanzaron niveles récord.
Las importaciones de indumentaria crecieron 73%, mientras que las de confecciones aumentaron 45%, marcando los mayores volúmenes registrados para ambos segmentos.
Preocupa la caída de la inversión
El informe también advierte sobre el deterioro de las perspectivas para el sector debido al fuerte descenso de las inversiones.
Durante los primeros cinco meses de 2026, las importaciones de bienes de capital destinadas a la actividad disminuyeron 46% respecto del mismo período del año anterior y apenas alcanzaron los 29 millones de dólares.
Desde la Fundación Pro Tejer señalaron que, de mantenerse esta tendencia, 2026 podría cerrar con uno de los niveles de inversión más bajos de la historia, una situación que comprometería la capacidad de recuperación y la competitividad futura de la industria textil argentina.
Jorge García Cuerva pidió dejar atrás el individualismo y la mezquindad política frente a Javier Milei durante el Tedeumhttps://t.co/1wRHptznUW pic.twitter.com/2TL9Dgfip2
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