La pasión por el fútbol será objeto de estudio durante el Mundial 2026. Un equipo internacional de investigadores impulsará una innovadora investigación que buscará medir cómo reacciona el cuerpo de los hinchas ante los partidos de sus selecciones, utilizando datos obtenidos a través de relojes inteligentes.
El proyecto, denominado «Fiebre Mundialista», analizará variables como la frecuencia cardíaca, los niveles de estrés, el movimiento corporal y la calidad del sueño de aficionados de distintos países. El objetivo es conocer de manera precisa cómo las emociones que genera el fútbol se reflejan en respuestas físicas concretas.

Para participar, los voluntarios deberán ser mayores de edad y utilizar regularmente un smartwatch. A través de una inscripción en línea, podrán autorizar el envío anónimo de información generada por sus dispositivos durante los encuentros mundialistas.
Además de los datos fisiológicos, los investigadores recopilarán información sobre la nacionalidad de los participantes, la selección que apoyan y el nivel de identificación que sienten con el equipo. También se tendrá en cuenta la forma en que siguen los partidos, ya sea en el estadio, por televisión, mediante plataformas digitales o en espacios públicos.
Uno de los aspectos centrales de la investigación será comparar las reacciones de hinchas de diferentes países frente a situaciones similares dentro del campo de juego. Los científicos intentarán determinar si eventos como un gol, un penal o una definición por penales generan respuestas físicas distintas según la cultura futbolística y el vínculo emocional con la selección.

La iniciativa se apoya en resultados obtenidos en investigaciones previas relacionadas con eventos deportivos de gran convocatoria. En esos estudios se comprobó que los aficionados experimentan incrementos significativos en la frecuencia cardíaca y en los niveles de estrés durante los momentos más intensos de los partidos.
Los investigadores también observarán qué ocurre antes y después de cada encuentro. El análisis incluirá el comportamiento fisiológico de los participantes durante las horas previas al partido y los efectos posteriores, permitiendo comprender de manera más amplia el impacto emocional que genera el fútbol.
El estudio busca aportar nuevas herramientas para comprender cómo las emociones colectivas influyen en el organismo y de qué manera los grandes eventos deportivos afectan el bienestar físico y psicológico de las personas.
Con miles de aficionados siguiendo cada partido alrededor del mundo, el Mundial 2026 se convertirá no solo en una competencia deportiva de alcance global, sino también en una oportunidad única para explorar científicamente la intensidad emocional que despierta el fútbol.



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