Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) en Argentina registraron en mayo una caída interanual del 1,2%, mientras que en el acumulado de los primeros cinco meses del año el descenso alcanza el 3,1%, según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El informe detalla además que la única variación positiva reciente se remonta a abril de 2024, lo que confirma un ciclo prolongado de contracción del sector.
El estudio, difundido por la entidad empresaria, indica que pese al retroceso interanual, en la comparación mensual desestacionalizada se observó una mejora del 1,2% respecto de abril, lo que sugiere una recuperación parcial y de corto plazo en el nivel de actividad comercial.
CAME atribuyó el comportamiento del consumo a una transformación en la estructura de demanda, señalando que la caída del poder adquisitivo impulsó un corrimiento hacia bienes esenciales. En ese sentido, precisó que los rubros vinculados a la canasta básica lograron sostener sus niveles de ventas, mientras que los bienes no esenciales fueron los más afectados por la retracción del gasto.
El informe también advierte que la dinámica comercial estuvo sostenida en parte por herramientas de financiamiento, promociones agresivas y eventos de comercio electrónico, aunque este impulso no alcanzó para revertir la tendencia general negativa. A esto se suma el impacto de los costos operativos y las tarifas, que redujeron márgenes de rentabilidad en el sector.
En cuanto a la percepción de los comerciantes, el 48,2% señaló estabilidad interanual, aunque con una baja de 5,1 puntos respecto del mes anterior. Sobre las expectativas, el 38,8% anticipó una mejora, el 48,4% prevé estabilidad y el 12,8% espera un deterioro del escenario económico.
Respecto a la inversión, el relevamiento muestra un clima de cautela: el 59,4% de los encuestados consideró el contexto desfavorable para invertir, mientras que solo el 12,5% lo evaluó como oportuno.
En paralelo, las ventas online de comercios físicos crecieron 15,2% interanual y 3,7% mensual, aunque sin compensar la caída general del canal tradicional.
Desempeño por rubros
El comportamiento sectorial fue heterogéneo. Entre los pocos segmentos con resultados positivos se destacó Farmacia, con una suba del 8,2% interanual. También mostraron incrementos Perfumería (+2,3%) y Alimentos y bebidas (+0,2%).
En el extremo contrario, el rubro más afectado fue Bazar, decoración y muebles, con una caída del 8,9%, seguido por Textil e indumentaria (-5,2%).
Otros sectores mostraron variaciones mixtas: Calzado y marroquinería retrocedió levemente, mientras que Ferretería y materiales de construcción se mantuvo estable en la comparación interanual.
En síntesis, el informe de CAME refleja un escenario de consumo todavía contractivo, con señales puntuales de recuperación mensual que no logran consolidar un cambio de tendencia en el corto plazo.



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