La cultura de Misiones está de luto. Este martes falleció en Posadas, a los 70 años, Eduardo “Moni” Encina, reconocido músico chamamecero y una de las figuras más representativas de la música popular de la provincia.
Su partida genera una profunda conmoción en el ámbito artístico y cultural, donde era considerado un referente indiscutible por su trayectoria, su compromiso con las raíces misioneras y su permanente aporte al desarrollo del chamamé.
Una vida marcada por la música
La música acompañó a Moni Encina desde sus primeros años. Siguiendo el legado de su abuelo y de su padre, comenzó a tocar la guitarra cuando era apenas un niño, iniciando un camino que con el tiempo lo convertiría en uno de los artistas más reconocidos de la escena regional.
Su talento, combinado con una enorme dedicación y amor por la cultura popular, le permitió construir una carrera sólida, siempre ligada a las tradiciones y a la identidad de Misiones.
Embajador del chamamé misionero
A lo largo de su trayectoria, Moni Encina llevó su música a innumerables escenarios de la provincia y de la región. Con un estilo propio e inconfundible, logró conquistar al público y convertirse en una de las voces más representativas del chamamé misionero.
Sus presentaciones se caracterizaban por la cercanía con la gente, la autenticidad de sus interpretaciones y la defensa permanente de las expresiones culturales que forman parte de la identidad del Nordeste argentino.
Más que un músico, fue un transmisor de tradiciones, un artista que encontró en el chamamé una forma de expresar la historia, los sentimientos y la esencia de su tierra.

Un legado que trasciende generaciones
La influencia de Moni Encina se extendió mucho más allá de los escenarios. Su trayectoria sirvió de inspiración para numerosos artistas que encontraron en él un ejemplo de perseverancia, humildad y amor por la música.
Durante los últimos años continuó recorriendo distintos puntos de Misiones, compartiendo su arte y manteniendo vivo el vínculo con el público que lo acompañó durante décadas.
Su nombre quedó asociado para siempre a la cultura popular misionera y al desarrollo del chamamé como una de las expresiones artísticas más importantes de la región.
Un legado que permanecerá en la memoria popular
Nacido en Posadas el 7 de febrero de 1956, Moni Encina dejó una huella imborrable en la música regional a través de una trayectoria marcada por el amor al chamamé y a las tradiciones del Litoral. Su voz y su estilo inconfundible dieron vida a canciones que trascendieron generaciones, entre ellas el clásico “Samaniego tu sombrero”, una obra que se convirtió en parte del repertorio popular y del patrimonio cultural de Misiones.
Dueño de un talento excepcional, de un carisma cercano y de una profunda conexión con sus raíces, Encina se transformó en una figura emblemática de bailantas, festivales y encuentros populares, donde su presencia era sinónimo de identidad, alegría y pertenencia.
Con su partida, el chamamé pierde a uno de sus más fieles representantes. Sin embargo, su legado continuará vivo en cada escenario, en cada reunión de amigos y en cada acorde que evoque la esencia de la tierra colorada.
Sus restos serán velados en Funeraria Paz Eterna, en Avenida General Lavalle y Japón de Posadas.
Hoy el chamamé está de luto, pero la música de Moni Encina seguirá sonando en cada rincón del Litoral y en cada enchamigada donde su recuerdo vuelva a hacerse canción.
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