La cadena productiva de la yerba mate en Misiones atraviesa un momento crítico, marcado por precios deprimidos, plazos de pago extendidos y una creciente asfixia financiera para los productores primarios. En ese contexto, el Gobierno provincial lanzó una herramienta que busca oxigenar la economía del sector: el rescate de cheques a tasa cero, una operatoria que comenzó a regir tras el anuncio del ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori.
En diálogo con Radio Up, el subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, explicó en profundidad cómo funcionará esta medida, cuáles son sus alcances y por qué resulta clave en un escenario donde “la cadena de pagos está prácticamente rota”.
Una herramienta para evitar el “doble castigo” al productor
La iniciativa permite que productores, secaderos y molinos puedan descontar cheques en el Banco Macro con una tasa de interés del 0%, siempre que esos valores provengan de operaciones vinculadas al sector yerbatero.
En términos prácticos, esto implica que quienes vendieron hoja verde o yerba canchada y recibieron pagos diferidos —habitualmente a 60, 90 o incluso más días— podrán transformar ese cheque en efectivo inmediato, sin pérdida financiera.
Maciel fue claro al describir el objetivo: evitar que el productor sufra un “doble perjuicio”. Es decir, precios bajos por su producción y, además, cobros a largo plazo que deterioran aún más su capacidad económica.
“La idea es que el tenedor del cheque pueda canjearlo y obtener un valor equivalente al contado”, sostuvo.

Precio de referencia y piso mínimo: el intento de ordenar el mercado
Uno de los aspectos centrales de la medida es que establece valores de referencia para acceder al beneficio. Según detalló el funcionario, se tomó como base el precio máximo actual de la yerba canchada, ubicado en 1.160 pesos por kilo.
A partir de ese número, se construyó una relación técnica clave en la actividad:
- Se requieren aproximadamente 2,8 kilos de hoja verde para producir 1 kilo de canchada.
- Sumando costos de secado, el coeficiente asciende a 3,8.
De esa ecuación surge un valor cercano a 305 pesos por kilo de hoja verde, por lo que se fijó un piso mínimo de 301 pesos para acceder a la operatoria.
Este punto no es menor: además del alivio financiero, la medida busca marcar un umbral de referencia en el mercado, presionando indirectamente a los compradores para que no paguen por debajo de ese valor.
Una cadena de pagos quebrada
El trasfondo de la medida revela una problemática estructural. Durante la última zafra, los plazos de pago se extendieron hasta 120 o 150 días, generando una fuerte distorsión en la dinámica del sector.
“Lo que no queremos es repetir ese escenario donde se combinan dos factores muy negativos: precios bajos y pagos extremadamente largos”, explicó Maciel.
En ese sentido, el rescate de cheques aparece como una herramienta de emergencia para recomponer la circulación de dinero en la cadena yerbatera, especialmente en el inicio de una nueva zafra.
Alivio financiero y señal política
Más allá de su impacto inmediato, la medida también tiene una dimensión política y estructural. Desde la Subsecretaría reconocen que se trata de un mecanismo para mitigar una crisis, no para resolverla de fondo.
Maciel fue contundente al señalar que el objetivo de largo plazo sigue siendo recuperar la facultad de fijar un precio mínimo para la materia prima, una demanda histórica del sector.
“Hoy vemos una paradoja: crecen las ventas de yerba elaborada, tanto en el mercado interno como externo, pero esa mejora no se traduce en el eslabón primario”, remarcó.
Costos en alza y precios retrasados
El funcionario también puso el foco en la estructura de costos del productor, que ha sufrido incrementos significativos en los últimos meses. Entre los factores más determinantes mencionó:
- Combustible
- Fertilizantes
- Mano de obra
Según estimaciones oficiales, el costo de producción ya superaba los 400 pesos por kilo de hoja verde el año pasado, lo que deja en evidencia la brecha entre costos reales y precios pagados.

El debate sobre el precio en góndola
Otro eje de discusión es el valor final del producto. Maciel sostuvo que existe margen para mejorar el precio de la materia prima sin trasladar necesariamente un impacto significativo al consumidor.
Históricamente, el precio de la hoja verde se ubicó entre el 11% y el 12% del valor del paquete en góndola. Bajo esa lógica, con un paquete cercano a los 3.500 pesos, el kilo de hoja verde debería rondar al menos los 350 pesos.
Sin embargo, el mercado muestra una fuerte competencia entre marcas líderes que tienden a no modificar precios para no perder participación, lo que termina repercutiendo en toda la cadena.
Una medida clave en el inicio de la zafra
El lanzamiento del rescate de cheques llega en un momento estratégico: el inicio de la zafra yerbatera. La expectativa oficial es que la herramienta tenga una alta adopción, como ocurrió en experiencias anteriores.
Si bien aún no hay estimaciones sobre el volumen de cheques que se movilizarán, desde el Gobierno confían en que permitirá reactivar la circulación de recursos en un sector clave para la economía misionera.
Entre la urgencia y la necesidad de cambios estructurales
La implementación del descuento de cheques a tasa cero aparece como una respuesta inmediata a una crisis profunda, que combina desajustes de mercado, pérdida de rentabilidad y tensiones en la cadena de pagos.
Sin embargo, como reconocen las propias autoridades, el desafío de fondo sigue siendo otro: reordenar el sistema de precios y garantizar condiciones justas para el productor, el eslabón más vulnerable de la cadena yerbatera.
Alquileres en crisis: “El mercado tiene sus propias reglas y el inquilino no le queda otra que aceptar o irse”https://t.co/FINVDTo5Kf pic.twitter.com/gmDznPp4Du
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