La situación del PAMI, oficialmente denominado INSSJyP, vuelve a quedar en el centro del debate público tras las declaraciones del ex titular del organismo en Misiones, Rolando Rubleski, quien advirtió sobre un escenario crítico marcado por recortes, conflictos con prestadores y un impacto directo sobre uno de los sectores más vulnerables: los jubilados y pensionados.
Durante una entrevista en Radio Up, Rubleski cuestionó el enfoque actual de la política sanitaria en el marco del ajuste económico nacional y consideró que existen límites que no deberían cruzarse. En ese sentido, remarcó que “se pueden hacer medidas de achicamiento, pero hay sectores donde no se pueden aplicar”, aludiendo específicamente a los adultos mayores y personas con discapacidad.
Un sistema tensionado por recortes y deudas
El ex funcionario puso el foco en las recientes declaraciones del ministro de Salud, Mario Lugones, quien mencionó que el instituto cuenta con un alto porcentaje de afiliados mayores de 80 años, lo que representaría una “carga” significativa para el sistema. Frente a esto, Rubleski planteó una mirada crítica y remarcó que esa población requiere políticas de cuidado sostenidas.
El conflicto con los prestadores de salud aparece como uno de los ejes centrales de la crisis. Según detalló, se registran atrasos en los pagos, reducción de honorarios —especialmente en médicos de cabecera— y decisiones que derivaron en la interrupción de servicios por parte de ópticas y odontólogos. En paralelo, muchos profesionales evalúan dejar de trabajar con el PAMI, lo que agrava aún más la situación.
“Los médicos de cabecera son el primer eslabón del sistema y atienden entre 700 y 800 afiliados cada uno. Si se recortan sus ingresos, el impacto es inmediato en la calidad y acceso a la atención”, explicó.

Misiones: territorialidad, aislamiento y vulnerabilidad
Rubleski también hizo hincapié en las particularidades de Misiones, donde el acceso a la salud presenta desafíos adicionales por la dispersión geográfica y el aislamiento de numerosas comunidades, especialmente en zonas rurales.
En la provincia, el padrón de afiliados del PAMI ronda entre 120.000 y 125.000 personas, lo que representa aproximadamente el 10% de la población. Sin embargo, la cobertura efectiva se ve limitada por la falta de información, la distancia y las dificultades para acceder a prestadores.
“El trabajo territorial es clave. Muchas veces hay que llegar prácticamente casa por casa, pero es imposible cubrir toda la demanda”, sostuvo, destacando el rol de los trabajadores sociales y del personal del organismo.
Protestas y servicios restringidos
El conflicto con los prestadores ya tiene consecuencias concretas. Rubleski confirmó que algunos servicios fueron suspendidos o restringidos, como en el caso de ópticas, mientras que otros profesionales continúan trabajando pero con pagos atrasados.
Este escenario genera incertidumbre sobre el futuro inmediato del sistema y podría derivar en una profundización de la crisis si no se adoptan medidas estructurales.
El sistema público, última barrera de contención
Uno de los puntos más contundentes de la entrevista fue el impacto que la crisis del PAMI genera en el sistema público de salud. Según explicó, cuando la obra social no responde, los afiliados recurren a hospitales públicos, lo que incrementa la demanda sanitaria y tensiona los recursos disponibles.
En Misiones, centros como el Hospital Escuela, el Hospital Favaloro, el Hospital Fátima y el Parque de la Salud de Misiones absorben gran parte de esta demanda, no solo de afiliados del PAMI, sino también de pacientes con otras coberturas.
“El sistema público termina siendo el que responde. Y eso requiere más recursos, más personal y mayor infraestructura”, advirtió.
Amparos judiciales y estrategias de los afiliados
Ante la falta de respuesta, Rubleski recomendó recurrir a herramientas legales como el recurso de amparo, que puede garantizar la cobertura en plazos breves. Sin embargo, reconoció que estas medidas reflejan una falla estructural del sistema.
También explicó que el PAMI no permite el cobro de plus médico, lo que genera tensiones en un contexto donde los aranceles quedan por debajo de la inflación.

Una crisis que excede al PAMI
El análisis final deja en evidencia un problema más amplio: la crisis del sistema de salud argentino. No solo el PAMI presenta dificultades, sino también otras obras sociales y prepagas, lo que deriva en una migración masiva hacia el sistema público.
Este fenómeno genera una sobredemanda estructural que pone en riesgo la calidad de atención y evidencia la necesidad de políticas integrales.
En definitiva, la situación del PAMI en Misiones se presenta como un reflejo de tensiones más profundas: ajuste económico, envejecimiento poblacional, conflictos con prestadores y un sistema público que continúa siendo el principal sostén para miles de argentinos.
Alerta en PAMI: profesionales aseguran que atraviesan una crisis “como nunca antes”https://t.co/UXZFq8D8iM pic.twitter.com/57NRdAQAw2
— Radio Up 95.5 (@radioup955) April 16, 2026



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