La definición sobre el futuro de Misio-Pharma Sociedad del Estado quedó en suspenso. Según pudo confirmar Radio Up, la asamblea convocada este jueves 16 de abril a las 9 horas no avanzó con la liquidación de la empresa y resolvió pasar a un cuarto intermedio sin fecha definida, lo que en los hechos implica la continuidad operativa de la firma provincial sin modificaciones.
El encuentro tenía como objetivo ejecutar el pedido del gobernador Hugo Passalacqua de avanzar en la disolución de la empresa y su eventual inserción en la Biofábrica Misiones. Sin embargo, la instancia no logró concretar esa decisión.

La asamblea se suspendió sin resolución
Según pudo saber Radio Up, fueron representantes de la Fiscalía de Estado quienes leyeron la determinación de suspender la asamblea, dejando sin efecto cualquier definición inmediata sobre el proceso de liquidación.
El dato no es menor: al no fijarse una nueva fecha para retomar el tratamiento, el proceso queda abierto y sin un horizonte claro, en medio de tensiones políticas y jurídicas sobre el camino a seguir.
En este contexto, Misio-Pharma continuará funcionando con normalidad, pese a la intención inicial del Ejecutivo de cerrar su estructura societaria.
Un freno al plan del Ejecutivo
La decisión de no avanzar con la liquidación representa un freno concreto al esquema planteado por el Gobierno provincial a través del Decreto N.º 539, que había instruido el inicio del proceso de disolución en el marco de la crisis económica.
Ese decreto proponía no solo el cierre de la empresa, sino también la reorganización de sus funciones dentro de la Biofábrica, en una lógica de reordenamiento del Estado y optimización de recursos.
Sin embargo, la falta de ejecución en la asamblea deja ese plan en suspenso y abre interrogantes sobre la viabilidad política de la medida.

La clave: la Legislatura
Uno de los elementos centrales que emergen tras la fallida asamblea es la necesidad de respaldo legislativo para concretar la disolución.
De acuerdo a las versiones que trascendieron, la liquidación de Misio-Pharma requeriría una ley de la Legislatura provincial, ya que fue ese ámbito el que dio origen a la empresa estatal.
En ese escenario, no habría actualmente consenso suficiente dentro del oficialismo renovador para avanzar con una iniciativa de ese tipo, lo que complica el camino institucional para su cierre.
Continuidad sin cambios y futuro incierto
Con la asamblea suspendida y sin nueva fecha, Misio-Pharma seguirá operando bajo su estructura actual. No obstante, su futuro permanece abierto.
El proceso iniciado por el Ejecutivo no se detiene, pero queda condicionado a nuevas definiciones políticas y legales que permitan destrabar el camino hacia la disolución o, eventualmente, redefinir el rol de la empresa.
Un debate que recién empieza
El caso Misio-Pharma expone las dificultades de avanzar en reformas estructurales del Estado en un contexto de crisis económica y restricciones políticas.
La continuidad de la empresa, pese a la intención de liquidarla, refleja que el debate sobre su futuro está lejos de cerrarse y que las próximas decisiones dependerán tanto de la voluntad política como de los mecanismos institucionales disponibles.



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