La decisión del Gobierno nacional de retirarse del programa Remediar encendió alarmas en todo el sistema sanitario. Se trata de una política histórica que garantizaba el acceso a medicamentos esenciales en centros de atención primaria de todo el país, especialmente para personas sin cobertura médica.
Según se advirtió, el programa permitía la distribución de botiquines con medicamentos básicos destinados al tratamiento de enfermedades crónicas y patologías frecuentes, llegando a miles de centros de salud en todo el territorio nacional.
“Es un programa de acceso a medicamentos esenciales”
En este contexto, la vicepresidenta de CICOP y referente de FESINTRAS, Silvana Scali, explicó que “es un programa de acceso a medicamentos, sobre todo para enfermedades crónicas y de uso cotidiano”, y remarcó que se trataba de una política consolidada a nivel nacional.
Además, señaló que el programa ya venía siendo afectado por recortes previos: “Se habían reducido los medicamentos que llegaban y también la cantidad, sin una explicación clara”.

Impacto directo en el sistema de salud
Desde el sector advierten que el ajuste no solo afecta la provisión de medicamentos, sino que forma parte de un proceso más amplio de desfinanciamiento del sistema de salud.
“El ajuste está teniendo consecuencias muy graves en el sistema de salud”, afirmó Scali, y detalló que también se registraron recortes en tratamientos oncológicos, enfermedades como tuberculosis y VIH, además de la provisión de anticonceptivos y preservativos.
A esto se suman despidos en hospitales nacionales y la reducción de personal en áreas clave, lo que profundiza la crisis del sector.
Más presión sobre hospitales y provincias
Uno de los principales efectos del cierre del programa será el traslado de la demanda hacia hospitales y guardias, que ya se encuentran saturados.

“Las personas van a llegar en peores condiciones a los hospitales”, advirtió la dirigente, al tiempo que explicó que la falta de medicación para enfermedades crónicas puede derivar en cuadros más graves.
Además, remarcó que el costo de esta situación será absorbido por las provincias: “Los hospitales son provinciales, por lo que el gasto lo van a tener que afrontar las jurisdicciones”.
Prevención vs. emergencia
Desde FESINTRAS sostienen que el recorte representa un retroceso en términos sanitarios, ya que debilita la atención primaria, considerada clave para evitar complicaciones.
“Siempre es más barato prevenir que atender una urgencia”, explicó Scali, al referirse a la importancia de garantizar el acceso temprano a tratamientos y controles médicos.
Falta de diálogo y futuro incierto
Por último, la dirigente cuestionó la falta de instancias de diálogo con el Gobierno nacional y expresó preocupación por el futuro del programa.
“No hemos tenido diálogo ni información clara”, afirmó, y agregó que las versiones sobre un eventual reemplazo indican que podría tratarse de una versión reducida y limitada a ciertas patologías.
En ese sentido, advirtió que existe el riesgo de que el programa continúe solo de manera nominal: “Puede quedar como un ‘como si’, sin la cobertura real que tenía”.



//



