En una entrevista brindada a Radio Up, Julieta Andueza, madre de Nicolás Oviedo Andueza—un joven misionero recientemente incorporado a la emblemática Fragata Libertad—, compartió la emoción y el orgullo que atraviesa a toda su familia tras la confirmación de esta oportunidad excepcional.
El camino hacia este logro no fue casual. Nico cursó sus estudios en el reconocido Liceo Naval Militar “Almirante Storni”, donde desde el ingreso los estudiantes conocen la posibilidad de integrar la tripulación del buque escuela. Sin embargo, no se trata de una opción abierta: es una distinción reservada para los mejores promedios y trayectorias destacadas.
“Es un premio a toda una trayectoria”, explicó Julieta, al destacar que su hijo siempre se caracterizó por su responsabilidad y desempeño académico sobresaliente.
De la preselección a una oportunidad inesperada
La primera gran noticia llegó en diciembre, cuando Nico fue preseleccionado para formar parte del viaje. En ese momento, la posibilidad concreta parecía lejana, ya que la prioridad recaía en la abanderada de su promoción.
Sin embargo, una situación inesperada cambió el rumbo. Debido a cuestiones de salud que impedían garantizar condiciones adecuadas a bordo, la candidata principal debió desistir del viaje. Fue entonces cuando la oportunidad recayó en Nico.
La confirmación llegó de manera abrupta: una llamada a las 6:30 de la mañana, apenas una semana antes de que el joven se trasladara a Buenos Aires para iniciar sus estudios universitarios en la carrera de Actuario.

Una decisión entre el futuro académico y una experiencia irrepetible
El dilema no fue menor. Nico estaba a punto de comenzar una nueva etapa académica, con todo organizado para mudarse. La posibilidad de embarcarse implicaba postergar ese proyecto.
“Lo primero que me preguntó fue: ‘¿Y la facultad, mamá?’”, recordó Julieta. La respuesta fue clara y cargada de sentido: “Que el árbol no te tape el bosque. La facultad va a seguir estando; esta oportunidad no”.
La decisión final llegó tras un proceso interno. Aunque aceptó rápidamente, el joven atravesó dudas hasta último momento, consciente de lo que implicaba dejar en pausa su plan inmediato. Finalmente, eligió embarcarse.
“Él sentía que perdía un año, pero yo le dije que en realidad iba a ganar muchos”, afirmó su madre, subrayando el valor formativo y humano de la experiencia.
La Fragata Libertad: formación, historia y representación
La Fragata Libertad no es solo un barco, sino un símbolo nacional. Construida en el Astillero Río Santiago en la década del 60, es considerada una de las embarcaciones más representativas del país y cumple funciones de formación para futuros oficiales, además de representar a Argentina en puertos de todo el mundo.
Julieta tuvo la oportunidad de recorrerla antes de la partida y no ocultó su asombro: “Es toda de madera y bronce, impecable, una cosa espectacular”.
Para Nico, conocer el interior del buque y comenzar la preparación previa al viaje fue clave para dimensionar lo que estaba por vivir. Allí, la experiencia dejó de ser una idea abstracta para convertirse en una realidad concreta.
Un viaje que conecta al mundo
El itinerario internacional fue otro factor determinante. Según relató su madre, uno de los momentos más significativos será la llegada a Nueva York el 4 de julio, en coincidencia con el aniversario número 250 de la independencia de Estados Unidos.
Ese contexto, cargado de simbolismo y eventos internacionales, terminó de consolidar la decisión del joven, que comenzó a proyectar la magnitud del viaje y su rol como representante argentino.
Comunicación limitada en alta mar
A pesar de los avances tecnológicos, la comunicación durante la travesía será restringida. Si bien el buque cuenta con conexión a internet mediante sistemas satelitales como Starlink, el acceso está limitado.
Nico dispondrá de apenas 1 GB mensual, lo que implica priorizar mensajes de texto y evitar el envío de audios o imágenes. “No me mandes audios”, le advirtió a su madre, consciente de la necesidad de administrar cuidadosamente los recursos.

Orgullo, emoción y una historia que recién comienza
La partida de Nico no solo representa un logro individual, sino también un motivo de orgullo colectivo para Misiones. Su historia refleja cómo el esfuerzo sostenido puede abrir puertas inesperadas y cómo, a veces, las decisiones más difíciles son las que definen el rumbo.
“Es una oportunidad que muy pocas personas tienen en el país”, resumió Julieta, aún atravesada por la emoción.
Mientras el joven navega por distintos puntos del planeta, su familia y su provincia siguen de cerca cada paso de una experiencia que, sin dudas, marcará su vida para siempre.
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— Radio Up 95.5 (@radioup955) April 13, 2026



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