El segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona comenzará este martes 14 de abril en los Tribunales de San Isidro, luego de que el primer proceso fuera declarado nulo en 2025. La causa investiga un presunto homicidio simple con dolo eventual y vuelve a iniciarse desde cero tras el escándalo que involucró a la ex jueza Julieta Makintach, quien participó en la realización del documental “Justicia Divina” dentro del edificio judicial. El nuevo tribunal deberá determinar qué sucedió con la atención médica del ex futbolista, quiénes fueron responsables, por qué se cuestiona el tratamiento recibido y cómo se desarrollaron los hechos que derivaron en su fallecimiento el 25 de noviembre de 2020 en Tigre.
El proceso tendrá nuevamente en el banquillo a siete imputados, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Omar Almirón, el coordinador Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la responsable de la internación domiciliaria Nancy Edith Forlini. Todos deberán responder por su rol en el seguimiento de la salud del ex capitán de la Selección argentina durante sus últimos días.
En paralelo, volverán a prestar declaración familiares directos como Dalma, Gianinna y Jana Maradona, además de Verónica Ojeda, junto a médicos, allegados y otros testigos clave que ya habían participado en el juicio anterior. Las audiencias se desarrollarán los martes y miércoles entre las 10 y las 17, y se espera una importante movilización en las inmediaciones del tribunal en reclamo de justicia por el “Diez”.
El primer juicio había avanzado con más de 40 testigos, peritajes, audios comprometedores y hasta la detención del ex jefe de seguridad Julio César Coria, quien luego fue liberado. Sin embargo, todo el proceso quedó invalidado tras detectarse la grabación no autorizada de imágenes dentro de la sala, material que formaba parte de un proyecto audiovisual en el que participaba Makintach.
La situación derivó en un escándalo institucional sin precedentes: la magistrada fue apartada, enfrentó denuncias penales impulsadas por el abogado Fernando Burlando y otros actores del proceso, y finalmente fue destituida e inhabilitada para ejercer cargos públicos. En la causa penal, quedó imputada por delitos como cohecho, abuso de autoridad, malversación de caudales públicos y peculado de servicios.
Ahora, un nuevo tribunal tendrá la responsabilidad de llevar adelante el juicio a más de cinco años de la muerte de Maradona, quien falleció a los 60 años por un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada en una vivienda del country San Andrés, en Tigre. El proceso vuelve a foja cero, con el desafío de reconstruir los hechos y determinar si existieron responsabilidades penales en uno de los casos más impactantes de la historia reciente argentina.



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