En un intento por recuperar protagonismo político y dejar atrás semanas de tensión, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volverá este miércoles a encabezar una conferencia de prensa con preguntas abiertas de periodistas acreditados. La reaparición pública se dará en un contexto marcado por cuestionamientos internos y versiones cruzadas sobre su continuidad en el cargo.
Desde el entorno oficial aseguran que la decisión apunta a retomar la iniciativa comunicacional y mostrar que las controversias recientes no alteraron el funcionamiento del Ejecutivo. En ese sentido, Adorni también desplegará una agenda de reuniones con ministros durante toda la semana, con el objetivo de exhibir normalidad en la gestión.
La polémica que rodea al funcionario se intensificó tras el viaje de su esposa en el marco del evento “Argentina Week”, situación que lo colocó en el centro de la escena política y mediática. A partir de allí, se multiplicaron las versiones sobre una posible salida, alimentadas tanto por sectores de la oposición como por voces dentro del propio oficialismo.

Internas y versiones cruzadas
En las últimas horas, distintos nombres comenzaron a circular como eventuales reemplazantes. Entre ellos, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Sin embargo, en la Casa Rosada buscaron desactivar esos rumores y sostuvieron que no está en evaluación ningún cambio en la jefatura de Gabinete.
En la misma línea, Pilar Ramírez, jefa del bloque libertario en la Legislatura porteña, salió a desmentir su posible desembarco en el cargo. “Completamente falso”, escribió en redes sociales ante versiones que la ubicaban como sucesora.
Pese a los gestos de respaldo, en el oficialismo reconocen que Adorni está “golpeado”, aunque remarcan su intención de continuar en funciones. La estrategia del Gobierno parece centrarse en sostenerlo y esperar que la controversia pierda peso en la agenda pública.
Críticas desde el propio espacio
El ruido interno, sin embargo, no se limita a trascendidos. En las últimas horas, el escritor Nicolás Márquez, cercano al presidente Javier Milei, fue uno de los primeros referentes libertarios en pedir abiertamente la renuncia del funcionario.
“No le está haciendo bien al Gobierno su permanencia, independientemente de que sea culpable o no”, sostuvo, y agregó que “toda la gente está haciendo un esfuerzo, Adorni también podría hacerlo”.
Márquez también cuestionó el manejo comunicacional del caso: “Se manejó mal con la prensa, se contradijo, no estuvo seguro, no fue convincente”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre el nivel de exigencia del electorado: “Cuando gobierna el no peronismo, el electorado es muy duro”.
Aunque otros dirigentes comparten ese diagnóstico, optan por no expresarlo públicamente. En contraste, desde el círculo más cercano al presidente, con Karina Milei a la cabeza, ratifican el respaldo político y apuestan a que el conflicto se diluya con el paso de los días.
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Un test político clave
La conferencia de este miércoles se perfila así como una prueba de fuego para Adorni, no solo en términos de comunicación, sino también como señal hacia dentro del Gobierno. La posibilidad de responder preguntas abiertas marcará el tono de una nueva etapa en la que el funcionario buscará dejar atrás el episodio y revalidar su rol como uno de los principales voceros de la gestión.
En un escenario atravesado por tensiones y expectativas, el oficialismo juega una carta clave: sostener a uno de sus funcionarios más visibles mientras intenta recuperar el control de la agenda política.
El Índice de Confianza en el Gobierno cayó por cuarto mes consecutivo y marca el nivel más bajo desde la asunción de Mileihttps://t.co/Gble3Vs2TL pic.twitter.com/XEPNzX8Gn6
— Radio Up 95.5 (@radioup955) March 24, 2026



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