El misionero Leandro Augsburger fue una de las grandes figuras del Premier Padel P2 Cancún, donde estuvo a un paso de consagrarse campeón junto al español Juan Lebrón.
La dupla cayó en una final electrizante frente a los números uno del mundo, Agustín Tapia y Arturo Coello, por 6-7, 6-3 y 7-5, tras un partido cambiante, intenso y de altísimo nivel.

Un primer golpe que ilusionó
Desde el inicio, Augsburger y Lebrón mostraron personalidad para jugarle de igual a igual a la mejor pareja del circuito.
El primer set fue un verdadero espectáculo, con puntos de gran potencia y definición. En ese contexto, el misionero se mostró firme, agresivo y sin complejos, acompañando el ritmo del partido y sosteniendo la presión. En el tie break, la dupla logró inclinar la balanza a su favor y se llevó el parcial por 7-5, dejando en claro que podían dar el golpe.

Reacción de los líderes y paridad total
En el segundo set, Tapia y Coello reaccionaron rápidamente. Augsburger y Lebrón sintieron el impacto del inicio fuerte de los Nº1, que lograron una ventaja clara.
Sin embargo, el misionero siguió mostrando actitud y competitividad, incluso en momentos adversos. A pesar del intento de remontada, el parcial quedó en manos de los líderes por 6-3, llevando la definición al tercer set.

Un cierre ajustado y sin margen de error
El último set volvió a tener a Augsburger como protagonista de un duelo de máxima exigencia. Junto a Lebrón, logró recuperarse tras un mal arranque y emparejar el partido cuando parecía que se escapaba.
La intensidad no bajó nunca y el partido se definió en detalles. Allí, la jerarquía de Tapia y Coello terminó marcando la diferencia en el cierre. El quiebre en el tramo final y la eficacia en el match point sentenciaron el 7-5 definitivo, dejando a Augsburger muy cerca de un título que hubiera sido histórico.

Un paso adelante para el pádel misionero
Más allá de la derrota, el torneo deja un saldo altamente positivo para Augsburger, que demostró que puede competir de igual a igual ante los mejores del mundo.
Su actuación en Cancún no solo lo posiciona como una de las grandes proyecciones del pádel argentino, sino que también confirma el crecimiento del deporte en Misiones, con un representante que ya es protagonista en la elite. El título no llegó, pero el mensaje fue claro: Augsburger está para pelear arriba.



//



