La hipertensión arterial afecta a uno de cada tres adultos y sigue siendo una de las principales causas de enfermedades cardiovasculares. Aunque suele asociarse a malos hábitos, especialistas advierten que puede avanzar incluso en personas que se cuidan.
Hipertensión: el rol clave del cuerpo que pocos conocen
La médica Fernanda Montes de Oca plantea que se trata de un proceso biológico progresivo. Según explica, alteraciones en el flujo sanguíneo generan daño en el endotelio, la capa interna de los vasos, lo que aumenta la resistencia al paso de la sangre y obliga al cuerpo a elevar la presión.

Este mecanismo crea un círculo vicioso: a mayor presión, mayor deterioro vascular. Además, el riñón contribuye al proceso al activar sistemas hormonales que incrementan la presión arterial.
En este contexto, factores como el tabaquismo, el sedentarismo, el sobrepeso y el estrés crónico continúan siendo determinantes, ya que aceleran el daño vascular y dificultan el control de la enfermedad. También influyen otras condiciones como la resistencia a la insulina y trastornos del sueño.

Por último, la especialista remarca la importancia de un diagnóstico temprano y controles periódicos. Medir la presión en ambos brazos y detectar diferencias significativas puede ser clave para identificar problemas vasculares y mejorar el abordaje de una enfermedad que, en muchos casos, evoluciona de forma silenciosa.



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