El Centro de Cazadores se prepara para vivir una nueva edición de uno de los eventos más tradicionales del hockey en la región. Este fin de semana se disputará la 31° edición del torneo de integración, un certamen que, con el paso de los años, se consolidó como un punto de encuentro para equipos de Misiones, Corrientes y Paraguay.
En diálogo con Cabina Deportiva, Estela Ávalos Ullón, referente de la disciplina en la institución, destacó el origen y el espíritu del torneo: “Es la 31 edición de un torneo que se hizo con el corazón hace mucho tiempo para integrar a los equipos que éramos tres en esa época”.
Desde sus inicios, cuando apenas participaban un puñado de clubes, el objetivo fue claro: generar un espacio de competencia y encuentro. Con el tiempo, esa idea creció y hoy el certamen reúne a jugadores de todas las categorías, desde los más pequeños hasta divisiones mayores. “Se nuclea a todos los jugadores de hockey, desde los más chicos hasta las mamis y las primeras”, explicó.

Uno de los aspectos distintivos del torneo es su formato, pensado para maximizar la participación. “La idea siempre fue que jueguen muchos partidos, por eso es un seven, con equipos más cortos, todos contra todos”, detalló, al tiempo que remarcó el valor de compartir el deporte en un entorno familiar.
En esta edición, además, el torneo tendrá un marcado carácter regional e internacional. Está prevista la participación de equipos de distintos puntos de Misiones como Iguazú, Eldorado, Montecarlo y Oberá, así como también de Corrientes. A esto se suma la posibilidad de contar con un equipo de Encarnación, lo que reforzaría la integración transfronteriza. “Sería una gran alegría que Paraguay pueda venir, porque eso incentiva el deporte en toda la zona”, señaló.
Más allá de la competencia, el evento también busca fortalecer los vínculos dentro de la comunidad del hockey. Durante el fin de semana habrá actividades recreativas, espacios de encuentro y propuestas pensadas para las familias. El cierre, previsto para el domingo, incluirá una instancia social organizada por jugadoras del club.

Detrás de esta iniciativa hay un trabajo sostenido a lo largo de los años, enfocado en el desarrollo de las bases. Ávalos Ullón remarcó la importancia del semillero como pilar del crecimiento: “El trabajo se hace desde la base: mientras mayor sea la cantidad de jugadoras, mayor es el éxito arriba”.
En ese sentido, también subrayó el rol clave del acompañamiento familiar y el esfuerzo colectivo para sostener la actividad, especialmente en un contexto económico complejo. Muchas veces, son las propias jugadoras quienes impulsan actividades para poder afrontar los costos de competencia y participación en torneos regionales.
Finalmente, puso en valor el presente del hockey en la provincia, destacando su expansión y el surgimiento de nuevos espacios de práctica. “Hay muchas canchas sintéticas y ligas en el interior que están creciendo, eso hace que el deporte siga desarrollándose”, indicó.

Con una fuerte identidad construida a lo largo de más de tres décadas, el torneo de integración del Centro de Cazadores no solo reafirma su vigencia, sino también su papel clave en el crecimiento del hockey regional, combinando competencia, formación y comunidad en un mismo espacio.



//



