La segunda edición de “Misiones Aguas Abiertas” se realizó el último fin de semana en el río Paraná y volvió a posicionar a Posadas como escenario de una de las competencias más exigentes de la natación en la región. La prueba, que contempló un recorrido de 10 kilómetros, reunió a 23 nadadores y marcó la continuidad de un proyecto que busca consolidar nuevamente este tipo de desafíos en aguas abiertas.
La presidenta del Club Náutico León Seró, Marcela Rivero, destacó el esfuerzo organizativo que permitió recuperar la competencia después de 16 años sin pruebas de larga distancia en el río.
“Estamos muy contentos porque apostamos todo a la seguridad. Nos costó mucho recuperar esta fecha y volver a nadar en el río abierto”, explicó.
La competencia había sido programada inicialmente para el 22 de febrero, pero debió postergarse por pronósticos de mal tiempo. Finalmente, el evento se realizó el fin de semana con 23 nadadores que completaron el recorrido, tras algunas bajas entre los inscriptos.
Seguridad como eje central
Rivero explicó que la organización priorizó especialmente el aspecto de la seguridad de los competidores, teniendo en cuenta la complejidad que implica nadar largas distancias en el río Paraná.
Para ello, el evento se organizó con el acompañamiento de Prefectura Naval Argentina, la Dirección de Seguridad Acuática, la Municipalidad de Posadas y el Ministerio de Deportes, además del trabajo conjunto con la asociación Trimisiones.
“Trabajamos constantemente con Prefectura y Seguridad Acuática, analizando todas las posibles situaciones que se pueden presentar y cómo afrontarlas”, detalló Rivero.
Además, el reglamento contempla controles durante el recorrido para evitar riesgos. En ese sentido, la organización estableció puntos de evaluación para retirar de la competencia a nadadores que presenten signos de agotamiento o no mantengan el ritmo previsto.
“No cualquiera puede lanzarse a nadar 10 kilómetros. Por eso hacemos un seguimiento de quienes se inscriben y tenemos puntos de control para evitar situaciones de riesgo”, explicó.
Experiencia en seguridad acuática
Desde el club destacaron que cuentan con una amplia experiencia en actividades de seguridad acuática, ya que durante todo el año participan en tareas de prevención dentro de la Bahía El Brete.
El Club Náutico León Seró, además, colabora en la supervisión de actividades recreativas en el río y realiza prácticas de rescate y primeros auxilios para responder ante eventuales emergencias.
Incluso, Rivero recordó que recientemente intervinieron en el rescate de un nadador durante una tormenta, lo que demuestra la importancia de mantener dispositivos de control en las zonas de uso recreativo del río.

Actividades deportivas y recreativas
Más allá de la competencia de aguas abiertas, el club impulsa diversas actividades vinculadas al deporte náutico y al turismo recreativo.
Entre ellas se encuentra el alquiler de kayaks, que permite a residentes y turistas remar en la zona de la bahía, así como propuestas especiales como el “Paseo de la Luna”, una actividad que combina el atardecer en el río con la salida de la luna y que suele completar sus cupos rápidamente.
“El atardecer y la salida de la luna en el río son espectaculares. La gente se engancha mucho con esa experiencia”, comentó Rivero.
Próximos eventos
Dentro del calendario deportivo del club también se encuentra el campeonato de maratón de canotaje, que se desarrollará en tres fechas durante los próximos meses.
La primera jornada será el 21 de marzo, con un recorrido aproximado de 10 kilómetros hasta el puente internacional y regreso. Posteriormente habrá competencias que unirán Candelaria con Posadas y San Ignacio con la capital misionera.
Para estas pruebas se espera la participación de deportistas provenientes de Chaco, Corrientes, Paraguay y distintos puntos de Misiones, lo que permitirá consolidar el circuito regional de actividades náuticas.
Incertidumbre institucional
En el plano institucional, Rivero también se refirió a la situación que atravesaron los clubes náuticos de la zona hacia fines del año pasado ante la posibilidad de relocalización de las instalaciones.
Según explicó, desde la institución aún no recibieron una resolución oficial sobre el tema, aunque destacaron el apoyo de la comunidad y del gobierno provincial que permitió frenar momentáneamente esa situación.
“Seguimos trabajando, pero todavía no tuvimos una respuesta formal sobre cómo continuará ese proceso”, señaló.
A pesar de esa incertidumbre, desde el club aseguraron que continuarán desarrollando actividades deportivas, recreativas y culturales vinculadas al río Paraná, con el objetivo de promover el uso responsable del espacio y fortalecer la relación de la comunidad con el entorno natural.



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