Hablar de clásicos en el fútbol paraguayo es hablar de Richard Ortiz. A sus 35 años, el capitán de Olimpia volvió a ser determinante en el último superclásico, donde marcó el gol del triunfo y amplió una estadística que lo consolida como uno de los referentes de época en este tipo de partidos.
Con la victoria del pasado sábado, el volante llegó a 20 triunfos ante Cerro Porteño desde que viste la camiseta franjeada. Además, acumula siete goles en superclásicos, registros que lo posicionan entre los máximos artilleros históricos del duelo más trascendente del Paraguay.

Más allá de los números, su peso específico se refleja en el liderazgo dentro del campo. Ordena, equilibra y transmite carácter en encuentros de alta tensión. Incluso tras haber sido cuestionado en determinados momentos por parte de la afición, Ortiz logró sostener su rol con personalidad y rendimiento.
Luego del último clásico, el mediocampista destacó la fortaleza colectiva del plantel. “Una más para el cuaderno. Lo importante es que el grupo está unido, hicimos lo que tuvimos que hacer, contento con el triunfo. Sabíamos que ellos se iban a desesperar, creo que hicimos un buen trabajo”, expresó.
También valoró la planificación del entrenador Pablo Sánchez, resaltando la preparación táctica del equipo. “Preparamos bien el partido, estuvimos metidos los once. Ahí se ve el equipo unido, por ese lado pudimos ganar”, añadió.
Con actuaciones decisivas y estadísticas contundentes, Richard Ortiz sigue escribiendo su nombre en la historia grande de los superclásicos paraguayos.



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