Este miércoles 18 de febrero, la Iglesia Católica da inicio formal a la Cuaresma, un tiempo de preparación profunda que desembocará en la Semana Santa. El Miércoles de Ceniza no es un feriado más en el calendario litúrgico; es el punto de partida para que los fieles se enfoquen en la introspección, el arrepentimiento y la solidaridad. En un mundo que no para, la propuesta de hoy es, justamente, hacer una pausa.
La jornada está cargada de simbolismo. Durante las celebraciones, el sacerdote impone las cenizas en la frente de los creyentes formando una cruz. Este gesto, que para muchos puede parecer simple, encierra un mensaje potente sobre la fragilidad humana y la humildad. Las cenizas que se utilizan hoy tienen una historia previa: provienen de la quema de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año pasado, cerrando así un ciclo sagrado que invita a la renovación personal.
El origen de esta fecha nos lleva allá por el siglo IV, cuando se empezó a consolidar el cálculo del Computus para fijar el calendario de celebraciones. Sin embargo, fue entre los siglos VI y VII cuando el ayuno cobró un protagonismo central y se terminó de establecer este miércoles como el "kilómetro cero" del tiempo penitencial. La tradición de cubrirse o marcarse con ceniza es todavía más antigua, ya que hereda costumbres hebreas vinculadas a la voluntad de cambio y el pedido de perdón.

La Cuaresma, que se extiende hasta el Jueves Santo, busca emular los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto. Por eso, el clima de las misas cambia notablemente: no se canta el "Aleluya", los templos lucen más austeros y el color predominante es el violeta, que en la liturgia representa la penitencia y la espera vigilante.
Un punto que siempre genera consultas es el tema de la comida. Según la tradición, hoy comienza la abstinencia de carne, una práctica obligatoria para los mayores de 14 años durante todos los viernes de Cuaresma. No obstante, la Iglesia se ha ido adaptando a los tiempos que corren. Hoy por hoy, se hace hincapié en que este sacrificio puede (y debería) reemplazarse o complementarse con gestos concretos de caridad, ayuda al prójimo o momentos de oración más intensos.
No se trata solo de "qué hay en el plato", sino de la actitud del corazón. El ayuno busca generar un espacio interno, una "hambre de algo más" que lo material, fomentando la empatía con quienes sufren carencias diarias.
Para los fieles de la capital misionera, la actividad principal se concentrará en la Catedral San José, frente a la Plaza 9 de Julio. Allí se realizarán las ceremonias de bendición e imposición de cenizas en diversos horarios para facilitar la asistencia de quienes trabajan o estudian en el centro.
Miércoles de Ceniza y horario de misa
- Noche: 20:00 hs.
Se espera una gran afluencia de gente, como es habitual cada año, marcando un miércoles de mucha movilización espiritual en el corazón de la ciudad. Es una invitación abierta para todos aquellos que deseen iniciar este trayecto de cuarenta días con un compromiso renovado hacia la fe y la comunidad.
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