La chacra 83 de Posadas vive días de alivio y expectativas. Las obras de saneamiento de desagües pluviales que se ejecuta sobre la avenida Blas Parera y su intersección con calle San José transita su último tramo y, de no mediar inconvenientes, estaría finalizada hacia fines de marzo.
El proyecto contempla la conexión final del sistema de desagües que faltaba unir para completar el circuito que recoge el agua de lluvia proveniente de las chacras 84, 85 y 86, y la conduce hasta el arroyo Itá. Se trata de un trabajo clave para resolver una problemática histórica vinculada a las inundaciones.
En diálogo con Radio Up, el presidente de la chacra 83, Américo Galarza, celebró el avance de los trabajos y destacó el impacto que tendrá en la vida cotidiana de los vecinos.
“Estamos felices porque se está haciendo el último tramo de la unión del saneamiento de aguas de desagües pluviales que faltaban conectar en la avenida Blas Parera y la calle San José”, expresó Galarza.

Las obras y sus beneficios para los residentes
El dirigente vecinal explicó que los trabajos previos en las chacras aledañas ya fueron concluidos y que solo restaba la intervención que implicaba cortar la avenida Blas Parera para realizar la conexión definitiva.
“Todo el tramo que viene de las otras chacras, de la 84, 85 y 86, ya está hecho. Faltaba hacer este tramo que era cortar la avenida y conectar todo el curso del desagüe que va hasta el arroyo Itá”, detalló.
Según indicó, esta etapa es fundamental para que el sistema funcione en su totalidad y permita dar una solución estructural a los problemas que durante años afectaron al barrio.
“Gracias a Dios estamos en los últimos tramos y agradecidos, porque con esto estaríamos solucionando al 100% nuestros temas”, afirmó.
Uno de los principales beneficios que ya comienzan a percibir los vecinos es el fin de las recurrentes anegaciones que se producían cada vez que las lluvias eran intensas.
“Igual ahora no tenemos los problemas de inundaciones que teníamos antes. Ya no los tenemos. Estamos muy felices y contentos”, remarcó Galarza.

El presidente barrial describió el cambio en términos de calidad de vida y tranquilidad para las familias.
“Antes, cuando tronaba en el sur, ya estábamos preparados para tratar de mitigar la inundación que podíamos sufrir. Hoy ya no. Hoy se duerme tranquilo”, sostuvo.
Y agregó: “Ya no se hunden más nuestros muebles, nuestras cosas. No sufrimos más ese drama de la inundación”.
En cuanto a los tiempos de finalización, Galarza señaló que no hay una fecha cerrada, ya que el avance depende de factores como el clima y el ritmo de obra.
“No tienen una fecha exacta. Todo depende de cómo avance la obra y del clima, pero dijeron que a fines de marzo estaría finalizada esta etapa. Y creemos que así va a ser”, explicó.
Una vez culminado el saneamiento principal, se prevé continuar con obras complementarias dentro de la chacra 83 y sectores cercanos.
“Después quedarán otras obras en las distintas chacras, que son varias. Pero por suerte lo más grande, lo más necesario y urgente ya se estaría finalizando a fines de marzo”, indicó.
El plan de mejoras no termina con el sistema de desagües. Según adelantó Galarza, tras concluir esta etapa se avanzará con los cordones cuneta que aún faltan en el barrio.
“Después de que se finalice esta obra, se va a continuar en la chacra haciendo los cordones cuneta que faltan. Y después de eso, si Dios quiere, veremos si llega el empedrado o el asfalto”, manifestó.
El impacto, aseguró, será integral: mejor circulación, menos polvo y mayor bienestar general.
“Es calidad de vida, poder transitar bien, sin polvareda, sin tierra. Es un beneficio y un bienestar para todos”, subrayó.
Para los vecinos de la chacra 83, el saneamiento no solo implica una mejora en infraestructura, sino un cambio profundo en la forma de vivir el barrio.
“Esto beneficia a toda la comunidad. Es vivir mejor, así nomás”, concluyó.
Ver esta publicación en Instagram



//



