Un gesto simple, pero cargado de humanidad, se volvió viral en las últimas horas y conmovió a cientos de personas en Misiones. Diego Allou, presidente del club Crucero del Norte, decidió llevar a César G. Melo —vendedor ambulante de turrones de Candelaria al que conocen popularmente como "Pola"— a vivir por primera vez la experiencia de conocer el mar en Brasil.
En diálogo exclusivo con Radio Up, Allou explicó que la idea surgió a partir de viajes anteriores que habían compartido. “La idea de llevar al Pola surgió porque hace un par de años hicimos viajes: conocimos las Cataratas del Iguazú, después los Esteros del Iberá, luego el Moconá, y había quedado pendiente”, relató.
El reencuentro casual semanas atrás terminó de sellar la decisión. “Hace un par de semanas nos cruzamos en Candelaria, en la plaza, y le comenté que por ahí este año se daba lo de venir a la playa”, contó.

“Siempre me decía que su sueño era conocer el mar”
Allou conoce a "Pola" desde hace años. Ambos son de la misma zona y se cruzaban habitualmente en la calle. “Siempre me recalcaba que el sueño de él era conocer el mar, pisar la arena, tomar agua de coco… me contaba casos puntuales”, recordó.
Finalmente, hace dos o tres semanas, la invitación se concretó. “Cuando decidimos venir en esta fecha lo llamé y le dije que esté atento, que íbamos a venir. Y así se dio”, explicó.
El momento más emotivo fue el primer contacto con el océano. “Te llena el alma ver a una persona con tanta inocencia ingresar al mar por primera vez. Yo lo filmé y lo disfruté porque veía en su expresión cómo sonreía, cómo le daba alegría el frío de las olas sobre su cuerpo. Es una sensación única”, describió.

Vacaciones compartidas y momentos simples
Actualmente se encuentran en Itapema, Brasil, donde comparten actividades cotidianas como caminatas, paseos turísticos y salidas a cenar. “La estamos pasando bien, disfrutamos minuto a minuto. Es una persona que te llena de alegría, hace chistes, jugamos, caminamos, salimos a cenar”, contó Allou.
También relató que recorrieron sitios históricos, una iglesia, el puente y espacios turísticos de la ciudad, y que tenían previsto visitar un mirador. “Ayer hicimos una caminata por lugares históricos y hoy vamos a un mirador. La verdad, contenta toda la familia, mimándolo”, señaló a Radio Up.
Aunque el viaje no fue pensado para hacerse público, un video compartido en redes sociales generó una ola de mensajes. “El hecho de filmar fue idea mía. Uno normalmente no hace estas cosas para generar repercusión. Se ve que lo sacaron de mis redes y anoche, cuando fuimos a cenar, la gente de Misiones que lo cruzaba le pedía fotos. Nos reíamos porque generó repercusión allá”, contó.

“Para nosotros es normal ayudar”
Allou remarcó que este tipo de gestos forman parte de su historia familiar. “Para nosotros es normal este tipo de acciones. Mi familia me enseñó eso, mi mamá lo hacía antes. Mi hermano siempre me apoya cuando se me ocurre alguna idea así”, afirmó.
También destacó que no es la primera vez que acompaña a César en un viaje, aunque esta fue la primera ocasión en la que se sumó toda su familia. “No es fácil incorporar a alguien que no es de la familia, es una responsabilidad, más ahora que está sin anteojos y tiene dificultades con la vista. Hay que estar atentos, pero todos estamos contentos porque se pudo dar”, explicó.

Un viaje que “llena el alma”
Lejos de buscar reconocimiento, Allou insistió en que el gesto nace desde lo humano. “No era la idea decir esto ni a cambio de nada. Es un viaje que me llena el alma. Siempre que uno puede dar una mano, es parte de lo que me enseñaron”, sostuvo.
Y cerró con una reflexión sencilla, pero profunda: “Los buenos gestos hay que valorarlos y difundirlos, así se replican”. Una historia mínima, nacida en un semáforo y concretada frente al mar, que demuestra que todavía hay lugar para la empatía y los abrazos sinceros.



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