La producción tabacalera vuelve a ubicarse en el centro de la escena productiva de Misiones. Con expectativas altas y un antecedente inmediato que marcó cifras históricas, el sector proyecta que la cosecha superará los 35 millones de kilos, consolidando por segundo año consecutivo un fuerte impacto económico en la provincia.
La última campaña funciona como referencia contundente: la zafra anterior alcanzó los 39 millones de kilos y dejó casi 110 mil millones de pesos sólo en “boca de acopio”, un número que evidenció el peso del tabaco en la economía de la tierra colorada, en especial frente a otras actividades agropecuarias que atravesaron un escenario más desfavorable.

Un motor económico que excede la boca de acopio en Misiones
El movimiento económico que genera el tabaco no se limita al dinero que se paga al momento del acopio. A esa cifra debe sumarse el ingreso adicional que recibe cada productor durante el año, con pagos que en algunos casos se concretan de forma anticipada, a través de conceptos característicos del circuito tabacalero: retorno y caja verde.
Se trata de ingresos complementarios que permiten sostener la actividad en el tiempo, financiar compromisos, y garantizar previsibilidad a miles de familias productoras distribuidas en distintas zonas de la provincia.
Un dato clave: el tabaco logró subir en un país con precios regionales a la baja
En el contexto nacional, el tabaco tuvo una particularidad que lo convirtió en una excepción: durante la campaña anterior fue una de las “muy pocas” producciones regionales que logró incrementos de precios, en un marco general donde lo habitual fue la caída de valores en diversas cadenas agropecuarias.
Ese comportamiento favorable fortaleció el optimismo del sector, que hoy mira el ciclo actual con expectativas de repetir —o al menos sostener— un rendimiento de impacto y precios que acompañen.

Clima, kilos y calidad: “se observa una buena campaña”
Cuadros técnicos de diferentes compañías aseguran que los números no se miden solamente en volumen de cosecha. Además de los kilos proyectados, el sector destaca el factor calidad, un elemento que incide directamente en la rentabilidad final del productor.
En ese sentido, remarcan que las condiciones climáticas colaboraron para que la campaña se presente sólida. Un porcentaje importante del tabaco ya se encuentra en los galpones, atravesando una etapa crucial del proceso: el curado, previo a la última fase de clasificación y enfarde.
Menos acopiadores: empresas fuera del circuito y reabsorción por los tradicionales
Dentro del panorama tabacalero aparece un dato que genera atención: habría menos acopiadores habilitados para esta campaña. Si bien no existe confirmación oficial, trascendió que varias empresas acopiadoras no estarían en condiciones de comprar el tabaco a los productores.
Los motivos serían diferentes: algunas por dificultades financieras, otras porque el año anterior no cumplieron en tiempo y forma con los pagos, lo que afectaría su habilitación.
En consecuencia, esos productores serían absorbidos por los acopiadores tradicionales, empresas que desde hace años mantienen convenios y relaciones estables con los tabacaleros misioneros. Esto podría concentrar el mercado de compra, con impacto directo en la logística y en las dinámicas de negociación.

Acopio y precio: febrero aparece como fecha probable de inicio de compras
Aunque todavía no se oficializó el cronograma, todo indica que en los primeros días de febrero las bocas de acopio comenzarían a recibir los primeros fardos.
El punto decisivo será el resultado de las reuniones donde se define el precio del tabaco burley, negociaciones que se realizan entre empresas y gremios que representan a los productores.
Según trascendió, ya se realizaron varios encuentros técnicos donde se revisaron variables como rindes, daños puntuales y proyecciones de campaña, y donde comenzaron a discutirse los primeros números del nuevo valor.
En el sector señalan que las conversaciones están bien encaminadas y buscan un precio promedio “acorde y posible” en función de la situación económica del país. Sin embargo, desde algunos gremios anticipan que habrá un aumento del precio en relación al año pasado.

Fondo Especial del Tabaco: más recaudación, más herramientas para sostener el sistema
Otro elemento que suma peso al panorama económico del tabaco es el crecimiento de la recaudación del Fondo Especial del Tabaco (FET). Su fortalecimiento permitiría ampliar el volumen de recursos para:
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incrementar ingresos vía retorno y caja verde
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financiar obras sociales
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sostener programas productivos
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acompañar políticas sectoriales del Estado provincial
En un contexto donde muchas economías regionales atraviesan dificultades, el tabaco vuelve a perfilarse como un entramado económico que impacta de manera directa en miles de hogares y en el movimiento comercial de numerosos municipios, especialmente en el interior misionero.
Con información de masproduccion.com



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