Durante la madrugada del 1° de enero de 2026, el Ministerio de Salud Pública de Misiones reportó que los hospitales públicos de la provincia se vieron desbordados por ingresos vinculados principalmente a intoxicaciones por alcohol, accidentes de tránsito y hechos de violencia, ocurridos tras los festejos de Año Nuevo. El operativo sanitario comenzó a las 22:00 del 31 de diciembre y se extendió hasta las 07:00, periodo en el que se registraron las atenciones más graves, confirmando que el consumo excesivo, la imprudencia vial y la conflictividad social fueron las causas centrales de la crisis asistencial.
Según el relevamiento oficial en Misiones, el mayor número de intervenciones estuvo ligado al abuso de bebidas alcohólicas, situación que derivó en emergencias como descompensaciones severas, inconsciencia, vómitos persistentes y casos de riesgo clínico, 23 asistencias por intoxicación registradas, 17 fueron por ingesta de alcohol, 6 por intoxicación alimentaria. En paralelo, las guardias médicas atendieron a personas heridas tras choques, caídas de motocicleta y colisiones múltiples, hechos relacionados con la falta de control y conducción bajo efectos del alcohol, 20 pacientes atendidos tras siniestros viales, hubo múltiples ingresos en distintos hospitales de la provincia, con lesiones de diversa gravedad.
A este panorama se sumaron pacientes lesionados por agresiones físicas y riñas callejeras, donde la combinación de alcohol y discusiones derivó en golpes, cortes y traumatismos que requirieron asistencia inmediata, 14 asistencias por riñas o agresiones causadas por terceros, incluyó heridos por peleas en distintos municipios. También se constataron atenciones por quemaduras domésticas, heridas con arma blanca y accidentes en el hogar, aumentando la demanda en distintos centros de salud.
Los profesionales de Misiones coincidieron en que la situación obligó a reforzar equipos, acelerar derivaciones y coordinar traslados, ya que las camillas y consultorios quedaron ocupados rápidamente. Esta tendencia, que se repite año tras año, expone un patrón preocupante donde la falta de responsabilidad social y el consumo desmedido siguen cobrando protagonismo en las festividades.



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