El ministro de Economía, Luis Caputo, llevó tranquilidad sobre el frente financiero y afirmó que el vencimiento de deuda previsto para enero “no es un problema”, al tiempo que enumeró distintas herramientas que el Gobierno nacional tiene disponibles para afrontarlo. En declaraciones públicas, el titular del Palacio de Hacienda no descartó un refinanciamiento, mencionó la posibilidad de un canje de bonos y destacó el impacto positivo que tendría una baja del riesgo país sobre el costo del financiamiento.
Caputo precisó que el Tesoro cuenta actualmente con US$ 890 millones comprados y US$ 1.000 millones provenientes de la colocación de bonos, a lo que se suma una oferta de repos de bancos por US$ 7.000 millones. “Incluso el 9 de enero puede haber refinanciamiento”, afirmó, y remarcó que el escenario financiero es sustancialmente distinto al de meses atrás.

Bonos, riesgo país y refinanciamiento
Uno de los puntos centrales del análisis del ministro estuvo vinculado a la estructura de la deuda. Explicó que el Gobierno realizó una licitación para medir el spread entre bonos convencionales y los títulos surgidos de la reestructuración encabezada por Martín Guzmán. “Si pudiéramos reemplazar los bonos viejos por convencionales, el riesgo país podría bajar a 490 puntos desde los 590 actuales, sólo por cambiar la estructura”, sostuvo.
En ese marco, Caputo subrayó que tras el proceso electoral el riesgo país cayó y que, a partir de enero, el Tesoro vuelve a tener acceso al refinanciamiento, lo que permitirá que el Banco Central sea quien compre divisas y fortalezca las reservas.

Defensa de la política cambiaria
El ministro también rechazó las críticas por el momento elegido para ampliar las bandas cambiarias. “Ahora podemos hacerlo justamente porque no lo forzamos antes. Decían ‘nosotros se lo decíamos’, y eso es un error grosero”, respondió.
Caputo explicó que el Gobierno enfrentó un fuerte colapso en la demanda de dinero producto de la incertidumbre política, que llevó a una dolarización sin precedentes. “Por cada dólar que Argentina compraba, podía acumular 25 centavos; los otros 75 se usaban para pagar deuda. Comprar, siempre compramos, el problema era acumular”, detalló.
Superada la presión electoral, aseguró que ahora es posible ajustar las bandas y avanzar en la acumulación de reservas, siempre bajo una política monetaria contractiva.

Inflación y programa económico
En materia inflacionaria, el titular de Economía se mostró confiado en la continuidad del proceso de desinflación. “Mientras el Banco Central mantenga una política monetaria contractiva, la inflación va a seguir bajando. La convergencia a la inflación internacional se va a dar”, afirmó.
Incluso admitió que si el crawling peg resulta momentáneamente más alto, será algo circunstancial. “Después será menor. De acá en adelante la inflación tiene que bajar. El programa económico ha probado ser el más robusto de la época moderna”, enfatizó.
Caputo recordó que el plan resistió un contexto extremadamente adverso: “Padecimos un colapso en la demanda de dinero y una dolarización sin precedentes y el programa resistió”.

Presupuesto, gobernadores y reformas
Consultado sobre el Presupuesto, el ministro aseguró que el debate “está muy encaminado” y que no ve obstáculos para su aprobación en el Congreso. “Veo a los gobernadores comprometidos con sacar el país adelante”, afirmó, al destacar la predisposición política para acompañar el rumbo económico.
En cuanto a las reformas estructurales, Caputo señaló que el costo fiscal incluido en la reforma laboral es de 1,8 puntos del PIB y defendió la apertura económica. “Estamos nivelando la cancha más rápido que nadie”, sostuvo, al responder a los reclamos de sectores industriales.
Proyección optimista para 2026
El ministro se mostró especialmente optimista respecto al mediano plazo. “Veo un 2026 espectacular. Está todo alineado para que tengamos un año como no veíamos desde hace décadas”, aseguró. Según sus estimaciones, la economía podría crecer entre 4% y 8% el próximo año.
“Estamos cambiando un modelo que era un círculo vicioso. Ya hicimos la parte más difícil y ahora están dadas las condiciones para un crecimiento fuerte”, afirmó.

Recaudación, impuestos y jubilaciones
Caputo insistió en que el objetivo del Gobierno es recaudar más para poder bajar impuestos. “Hay que ampliar la base de recaudación y recaudar más por crecimiento. Si recaudamos más, le vamos a bajar impuestos al sector privado y entramos en un círculo virtuoso”, sostuvo.
En contraste, descartó que esté prevista una mejora para los jubilados en el corto plazo. “Primero hay que resolver la situación laboral y tributaria. Nos encantaría poder pagarle el doble a todo el mundo, pero hay que tener los recursos”, afirmó, reiterando que antes deben implementarse las reformas para sostener cualquier recomposición.
Cambios en el equipo económico y vínculos regionales
Finalmente, Caputo se refirió a la salida de Juan Pazo de ARCA, a quien definió como “un valor fundamental dentro del equipo económico”, y confirmó que el funcionario pasará al sector privado tras una decisión conversada previamente.
También reveló que el presidente electo de Chile, José Katz, le ofreció al viceministro José Luis Daza el cargo de ministro de Economía del país vecino. “Esperemos que se quede con nosotros”, bromeó.
Con un mensaje enfocado en la estabilidad, la desinflación y las reformas, Luis Caputo buscó transmitir previsibilidad financiera y confianza en un escenario de crecimiento sostenido para la economía argentina a partir de 2026.



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